Figueroa redefine la relación con operadores: financiamiento privado para infraestructura de Vaca Muerta

El gobernador plantea mayor participación empresarial en obras viales, educación y empleo local para sostener el crecimiento hydrocarburífero.
Energía15/08/2026RedacciónRedacción

El gobernador Rolando Figueroa reafirmó el cambio de paradigma en la relación con las operadoras de gas y petróleo: una mayor contribución privada en el financiamiento de infraestructura vial, educación y empleo local como condición para acompañar el desarrollo de Vaca Muerta. Durante la presentación de un informe de gestión, Figueroa enfatizó que las empresas deben participar activamente en regalías anticipadas, peajes anticipados y fondos para becas provinciales, reconociendo que la expansión de la cuenca demanda inversiones públicas que el Estado Nacional decidió no financiar.

La declaración de Figueroa marca un giro estratégico respecto a gobiernos anteriores en Neuquén. Aunque las operadoras principales —YPF, Equinor, Shell, Pampa Energía y otros actores— son las mismas, el gobernador explicó que "lo que cambió fue la voluntad política". Este cambio refleja la necesidad de que el sector privado asuma responsabilidades en la construcción de capacidades territoriales que garanticen la sostenibilidad del boom energético en la región. Argentina enfrenta desde 2023 una dolarización de facto que redujo ingresos tributarios federales; Neuquén, como provincia productora, enfrenta una coparticipación federal crónica del 1,7%, muy por debajo de provincias como Buenos Aires (21%), lo que obliga a los gobiernos provinciales a buscar financiamiento alternativo para infraestructura crítica.

El plan vial provincial ejemplifica esta estrategia: Neuquén proyecta duplicar su red de rutas pavimentadas de 1.050 a 2.050 kilómetros en los próximos años. Ya han sido repavimentados 650 kilómetros, y otros 946 serán licitados proximamente. Esta expansión es directamente demandada por Vaca Muerta, donde la producción de shale gas y shale oil requiere transporte de equipos pesados, insumos químicos y personal especializado en caminos que históricamente fueron precarios. Operadoras como YPF e Equinor operan bloques de gran escala en la cuenca: YPF produce más de 500.000 barriles de petróleo equivalente diarios desde la región, mientras que Equinor—con su presencia en Fortín de Piedra y otras áreas—extrae volúmenes comparables. El costo de transporte en rutas deficientes afecta directamente sus márgenes operativos, creando incentivo para contribuir al mejoramiento vial.

El impacto directo en Vaca Muerta es múltiple. Primero, la infraestructura mejorada reduce costos de operación y abre oportunidades para exploración en bloques menos accesibles. Segundo, las Becas Gregorio Álvarez—financiadas al 65% por operadoras y empresas de oil & gas—han formado mano de obra local con perfiles técnicos demandados por la industria, reduciendo importación de talento desde otras provincias. El Instituto Vaca Muerta, mencionado por Figueroa como eje de formación, ha capacitado a miles de técnicos y profesionales en disciplinas como perforación, completaciones, operaciones de plantas de compresión y procesamiento de gas. Esto genera empleo local de calidad y retención de capital humano en Neuquén. Tercero, la diversificación de la matriz productiva—objetivo explícito del gobernador—busca reducir la vulnerabilidad a ciclos de precios del petróleo y gas. Neuquén ha visto contracciones severas en otras fases del ciclo energético global; una economía regional más equilibrada con sectores de servicios, tecnología, turismo y agroindustria es objetivo de largo plazo.

Las proyecciones para Vaca Muerta requieren vigilancia continua sobre cumplimiento de estos compromisos empresariales. YPF ha anunciado inversiones de más de 8.000 millones de dólares hasta 2030 para llevar la producción de gas a 200 millones de metros cúbicos diarios. Equinor mantiene planes de 5.000 millones de dólares en la región. Shell, aunque ha reducido presencia, sigue operando. Estos montos hacen que las contribuciones a infraestructura y educación —aunque sean porcentajes de capex total—sean significativas en términos absolutos. Sin embargo, están pendientes definiciones sobre mecanismos de cobranza de regalías anticipadas, regulaciones sobre peajes sectoriales y supervisión de cumplimiento de cuotas de empleo local. El gobierno nacional, bajo la administración de Javier Milei, ha mantenido una postura de desregulación y atracción de inversión, pero ha retirado presupuesto de obra pública, trasladando la carga a provincias. Figueroa señaló esta realidad explícitamente: "El Estado Nacional nos dijo: 'No vamos a hacer obra pública' y cumplió". Esto genera tanto oportunidad —mayor poder de negociación provincial sobre privados—como riesgo: si operadoras no cumplen compromisos voluntarios o priorizan dividendos a accionistas sobre inversión territorial, Neuquén carece de fondos propios para cerrar brechas de infraestructura.

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