
Figueroa busca inversión española para Vaca Muerta y el GNL patagónico
Redacción
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, encabezó este lunes en España una presentación ante representantes de los sectores energético, turístico y financiero con el objetivo de captar inversión europea para la provincia. El encuentro, organizado por la Cámara Española de Comercio de la República Argentina, estuvo centrado en las oportunidades que ofrece Vaca Muerta y el proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) por puertos patagónicos. Figueroa proyectó la generación de 14.000 nuevos puestos de trabajo en el sector de gas y petróleo neuquino de aquí a 2030, dato que sintetiza la escala del ciclo de inversión que la provincia busca financiar con capital extranjero.
La gira llega en un momento de máxima tensión positiva para el sector energético argentino. La producción de petróleo no convencional en Vaca Muerta superó los 400.000 barriles diarios en el primer trimestre de 2026, consolidando a la formación como el segundo yacimiento de shale oil más productivo del mundo fuera de Estados Unidos. Al mismo tiempo, Argentina atraviesa una transición decisiva: de ser importadora neta de energía —con una factura que llegó a superar los 5.000 millones de dólares anuales en sus peores años— a posicionarse como exportadora con horizonte de largo plazo. En ese contexto, la búsqueda de socios europeos no es un gesto diplomático sino una necesidad de financiamiento y tecnología para sostener el crecimiento de la curva productiva.
El argumento central de Figueroa ante los empresarios madrileños fue la diversidad geográfica del capital que ya opera en Vaca Muerta: compañías de Estados Unidos, Italia, Colombia, Brasil y países del Golfo Pérsico tienen posiciones activas en la cuenca. España, sin embargo, mantiene una presencia histórica en el sector energético argentino a través de Repsol —que vendió YPF en 2012 y recibió compensación en 2014— pero no cuenta hoy con un actor español de peso relevante en la operación directa del shale neuquino. Esa ausencia es, precisamente, el espacio que Figueroa intentó ocupar con su convocatoria. La provincia administra regalías que en 2025 superaron los 1.200 millones de dólares, lo que le otorga margen fiscal para cofinanciar infraestructura asociada a nuevas inversiones. Además, los cuatro parques industriales en desarrollo —mencionados por el gobernador sin precisar localización ni cronograma— apuntan a capturar valor agregado en la cadena de servicios petroleros, un segmento donde empresas españolas de ingeniería y construcción tienen experiencia probada en América Latina.

El impacto potencial sobre Vaca Muerta y la balanza energética argentina depende en gran medida de dos vectores que Figueroa colocó en el centro de su presentación: el GNL y la política de cero emisiones. El proyecto de una planta de licuefacción en la costa patagónica —cuya localización más avanzada apunta al golfo San Matías, en Río Negro— requiere una inversión estimada de entre 8.000 y 12.000 millones de dólares en su primera fase. Europa, que desde la invasión rusa a Ucrania en 2022 aceleró la diversificación de sus proveedores de gas, representa un mercado natural para el GNL argentino. España, que opera cuatro plantas regasificadoras con capacidad instalada de 43 bcm anuales, es uno de los nodos de entrada más relevantes del continente. En ese cruce está la lógica del encuentro: Neuquén produce el gas, España puede recibir el GNL y co-financiar la infraestructura de exportación. El compromiso provincial con estándares ambientales rigurosos —seguimiento satelital de quema de gases, programa de cero emisiones en producción— también responde a una exigencia concreta del mercado europeo, que condiciona contratos de importación de GNL a métricas de intensidad carbónica.
Lo que viene es una carrera contra el reloj. El gasoducto Néstor Kirchner, que conecta Vaca Muerta con el centro del país, opera cerca de su capacidad nominal de 11 millones de metros cúbicos diarios adicionales, y una segunda etapa de expansión está pendiente de financiamiento y decisión política. Sin más infraestructura de transporte y sin una planta de GNL operativa, el techo productivo de la formación llegará antes de lo previsto. Las decisiones que hoy se negocian en Madrid —compromisos de inversión, estructuras de financiamiento, acuerdos off-take de largo plazo— son las que definirán si Argentina puede sostener la curva de crecimiento energético más allá de 2027. Para Neuquén, el resultado de esta gira no se medirá en declaraciones sino en contratos firmados y capital comprometido en los próximos 18 meses.
Puntos clave
- Neuquén proyecta 14.000 nuevos empleos en el sector hidrocarburífero para 2030, cifra que demanda un flujo sostenido de inversión extranjera directa.
- España opera cuatro plantas regasificadoras con capacidad combinada de 43 bcm anuales, lo que la convierte en puerta de entrada natural para el GNL patagónico en Europa.
- Las regalías neuquinas superaron los 1.200 millones de dólares en 2025, dando a la provincia margen fiscal para cofinanciar infraestructura asociada a nuevas inversiones.
- El proyecto de planta de GNL en la costa patagónica requiere entre 8.000 y 12.000 millones de dólares de inversión inicial, escala que demanda socios financieros de primer nivel.
Preguntas del sector
¿Qué estructura contractual ofrece Neuquén a inversores europeos que no tienen experiencia previa en el shale argentino?La provincia opera bajo el régimen de concesiones de explotación no convencional establecido por la Ley 27.007, con plazos de hasta 35 años prorrogables. Las empresas ingresan típicamente como socias no operadoras en UTE con compañías ya establecidas —YPF, Vista, Pampa Energía, Pan American Energy— lo que reduce el riesgo operativo de entrada. Neuquén además ofrece estabilidad fiscal provincial sobre regalías por 30 años en concesiones nuevas, un mecanismo que otras provincias no replican con la misma solidez contractual.
¿Cuál es el estado real del proyecto de GNL patagónico y cuándo podría entrar en operación?Existen dos iniciativas concretas en distintos niveles de madurez: el proyecto YPF-Petronas en Sierra Grande, con estudios de ingeniería básica avanzados, y propuestas alternativas en Punta Colorada. La primera exportación no llegaría antes de 2031 en el escenario más optimista, condicionada a la decisión final de inversión —FID— que debería tomarse antes de fines de 2027. El cuello de botella no es la producción de gas sino la capacidad de transporte desde Vaca Muerta hasta la costa atlántica, que requiere entre 1.500 y 2.000 km de nuevo gasoducto.



Arranca el puente sobre el arroyo Carranza en la ruta clave de Vaca Muerta

Gasoductos en Argentina: la infraestructura que define el techo de la producción

Neuquén licitó el proyecto de riego para 54.000 hectáreas en el Corredor del Viento


Vaca Muerta impulsa el turismo corporativo neuquino ante inversores de AmCham

YPF y el no convencional: la apuesta que define el futuro energético argentino







