Figueroa inauguró la ampliación eléctrica de Senillosa: inversión de 9 millones de dólares

La nueva subestación del EPEN tiene capacidad para 10 MVA y fue diseñada para abastecer hasta 60.000 habitantes.
Energía26/05/2026RedacciónRedacción

El gobernador Rolando Figueroa inauguró este martes la ampliación del sistema eléctrico de Senillosa, una obra que demandó una inversión superior a los 9 millones de dólares y que eleva la capacidad instalada de suministro a 10 MVA, con posibilidad de expansión a 20 MVA. La infraestructura, ejecutada íntegramente por personal propio del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN), incluye 20 kilómetros de línea de 33 kilovoltios que conectan la nueva subestación con Arroyito, y beneficiará de forma directa a más de 4.500 usuarios residenciales, comerciales y productivos de ambas localidades.

La obra se inscribe en un ciclo de inversión en infraestructura eléctrica que la provincia de Neuquén aceleró desde 2024, en respuesta a una demanda creciente impulsada por el desarrollo hidrocarburífero de Vaca Muerta, la expansión demográfica de los corredores urbanos del Alto Valle y el rezago histórico en redes de distribución. El sistema eléctrico neuquino opera bajo la órbita del EPEN, empresa provincial que abastece a localidades del interior, mientras que la capital y los grandes centros urbanos dependen de la distribuidora privada Edersa. La coexistencia de ambos modelos genera tensiones regulatorias y asimetrías tarifarias que el gobierno provincial viene administrando con subsidios cruzados y obras de interconexión.

Los datos técnicos aportados por el presidente del EPEN, Mario Moya, son elocuentes: el consumo actual de Senillosa ronda los 4 MVA, lo que significa que la nueva subestación opera hoy al 40% de su capacidad inicial y tiene margen para triplicar el suministro sin obras adicionales de generación. La localidad registra actualmente unos 22.000 habitantes, pero la infraestructura fue dimensionada para soportar hasta 60.000, en línea con las proyecciones de crecimiento del corredor Neuquén-Centenario-Senillosa, uno de los ejes de expansión urbana más dinámicos de la Patagonia. A modo de comparación, la resolución del transformador quemado de Centenario —mencionada por Figueroa como hito de gestión— demandó una inversión superior a los 20 millones de dólares, lo que ubica la obra de Senillosa como una intervención de mediana escala dentro del plan provincial.

El impacto de esta ampliación trasciende el servicio domiciliario. Senillosa y Arroyito se ubican en el corredor de acceso a bloques productivos de Vaca Muerta y en la zona de influencia de los gasoductos y plantas de procesamiento del sur de Neuquén. La confiabilidad eléctrica es un requisito operativo para instalaciones industriales, talleres de servicios petroleros y desarrollos logísticos que se despliegan sobre esta geografía. Un suministro inestable o insuficiente en esta zona no solo afecta la calidad de vida residencial: encarece la operación de proveedores de la cadena de valor hidrocarburífera y limita la radicación de nuevas industrias. En ese sentido, la obra forma parte de la infraestructura habilitante que determina la competitividad real del ecosistema productivo de Vaca Muerta más allá del pozo.

Figueroa anticipó además dos obras que marcarán la agenda eléctrica provincial en los próximos meses: la interconexión de Villa La Angostura —que mejoraría la seguridad de suministro en la Patagonia norte y reduciría la dependencia de generación local— y la inauguración de la represa de Nahueve, prevista para el mes próximo, que aportará capacidad de generación renovable en el norte neuquino. También mencionó avances en San Martín de los Andes y en Pío Protto. El cierre del denominado Anillo Norte es otro proyecto pendiente que, una vez concluido, permitirá redundancia en el sistema de alta tensión y reduciría la vulnerabilidad ante fallas en tramos únicos. La provincia apunta a que, para 2030, Neuquén supere el millón de habitantes —actualmente ronda los 700.000— lo que implica una presión sostenida sobre la infraestructura energética, sanitaria y vial que el gobierno dice estar anticipando con este tipo de inversiones.

Puntos clave

  • La nueva subestación de Senillosa tiene una capacidad instalada de 10 MVA, ampliable a 20 MVA, frente a un consumo actual de 4 MVA: la infraestructura opera con un margen holgado para sostener el crecimiento proyectado.
  • La inversión de más de 9 millones de dólares fue ejecutada por el EPEN con personal propio, lo que la provincia presenta como evidencia de la viabilidad del modelo de empresa pública provincial.
  • La obra fue diseñada para abastecer hasta 60.000 habitantes, casi tres veces la población actual de Senillosa, y es parte de un plan que incluye la represa de Nahueve, el Anillo Norte y la interconexión de Villa La Angostura.
  • La expansión eléctrica en el corredor Senillosa-Arroyito tiene implicancias directas para la cadena de valor de Vaca Muerta, dado que ambas localidades integran el área de servicios e infraestructura del bloque productivo.

Preguntas del sector

¿Cuál es el financiamiento detrás de la inversión de 9 millones de dólares y cómo se refleja en la tarifa del EPEN?

El EPEN financia sus obras mediante una combinación de regalías provinciales, transferencias del presupuesto neuquino y, en algunos casos, líneas del Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal o del ENRE. En general, las inversiones de distribución provincial no se trasladan directamente a la tarifa residencial en el corto plazo, dado que Neuquén mantiene subsidios cruzados sostenidos con ingresos hidrocarburíferos. Sin embargo, el incremento de la base de activos del EPEN eleva el costo operativo regulatorio y presiona hacia revisiones tarifarias que históricamente se han postergado por razones políticas.

¿La ampliación de Senillosa resuelve el problema de calidad de tensión en el corredor o solo aumenta la potencia disponible?

Aumentar la capacidad instalada en la subestación y reemplazar o reforzar la línea de 33 kV desde Arroyito mejora tanto la potencia disponible como la regulación de tensión en el extremo del alimentador. Sin embargo, la calidad de servicio en los usuarios finales también depende del estado de las redes de distribución de media y baja tensión dentro de la localidad. El presidente del EPEN indicó que la obra incluyó mejoras en el sistema de distribución intraurbano, lo que sugiere una intervención integral; no obstante, la verificación real del estándar de calidad requerirá monitoreo post-puesta en marcha durante al menos un ciclo de demanda máxima invernal.

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