
Figueroa y CAF proyectan duplicar producción en Vaca Muerta y acelerar integración regional
Redacción
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, y el vicepresidente corporativo de Programación Estratégica de CAF, Christian Asinelli, se reunieron en Cartagena durante el foro internacional Integración Regional en América Latina y el Caribe: de la visión a la acción para delinear una agenda concreta de financiamiento e infraestructura. En el centro del diálogo: la proyección de que la industria hidrocarburífera neuquina duplique su producción hacia 2030 y el avance del corredor binacional con Chile a través del Paso Internacional Pichachén, dos ejes que definen la próxima fase del modelo productivo de la provincia patagónica.
El encuentro no fue un evento protocolar aislado. Se inscribe en una relación de financiamiento activa entre Neuquén y CAF que viene acumulando cartera en conectividad vial, saneamiento e integración territorial. El 27 de marzo pasado, Asinelli encabezó una misión institucional en la provincia donde supervisó el avance de las obras de pavimentación y circunvalación de las rutas provinciales 7 y 17 en la zona de Añelo —corazón operativo de Vaca Muerta— financiadas bajo el Programa de Mejoramiento de la Conectividad Vial Territorial. Que el vicepresidente de un banco multilateral de desarrollo viaje a Añelo a verificar obra in situ es una señal de la escala del compromiso institucional que CAF asumió con la provincia.
Neuquén representa hoy menos del 1,1% de la población argentina, pero ocupa el cuarto lugar en el ranking de provincias exportadoras del país. Esa tensión entre tamaño demográfico e impacto económico explica por qué la agenda de infraestructura es urgente: Figueroa señaló que la provincia crece cuatro veces más rápido en población que el promedio nacional, impulsada por la migración interna que atrae el boom de Vaca Muerta. La cuenca no convencional produjo en 2025 alrededor de 430.000 barriles de petróleo equivalente por día entre gas y crudo, con el shale gas representando ya más del 55% del gas total que consume Argentina. Si la industria ejecuta el objetivo de duplicar producción para 2030 —una meta que YPF, Pan American Energy, Vista Energy y Tecpetrol han incorporado a sus planes de negocio—, Neuquén necesitará infraestructura de transporte, agua, energía eléctrica y logística que hoy no existe en la escala requerida. El financiamiento de CAF apunta precisamente a ese cuello de botella.

El impacto en la balanza energética argentina es directo. El Plan GAS.AR vigente hasta 2028 comprometió contratos de largo plazo que incentivaron inversión en boca de pozo, pero la expansión hacia 2030 exige nueva capacidad de transporte: el gasoducto Néstor Kirchner —tramo I, ya operativo con capacidad de 11 millones de metros cúbicos diarios— redujo parcialmente la restricción de transporte, pero el tramo II y los ductos de distribución regional siguen pendientes de definición financiera. En ese contexto, el corredor Pichachén cobra relevancia estratégica: conectar el norte neuquino con la región chilena de Biobío no solo abre una salida física para producción agropecuaria y minera, sino que habilita la discusión sobre exportaciones de gas por gasoductos transandinos existentes que hoy operan muy por debajo de su capacidad contratada original. Chile importa gas natural licuado por sus terminales de Quintero y Mejillones a precios spot internacionales; gas argentino por gasoducto resulta competitivo si la infraestructura de frontera está disponible.
Lo que viene tiene varios frentes abiertos simultáneamente. Primero, la definición del nuevo Programa de Conectividad para la Integración Regional e Internacional de Neuquén, cuyo diseño ya fue presentado ante CAF y que incluye obras viales en el norte provincial como precondición para viabilizar Pichachén. Segundo, el debate sobre el financiamiento del tramo II del gasoducto Néstor Kirchner, que el Gobierno nacional aún no resolvió entre opciones de participación privada, fideicomisos y deuda soberana. Tercero, la negociación tarifaria del gas en boca de pozo post-2028, cuando vencen los contratos del Plan GAS.AR vigente: las señales de precio que fije el Gobierno nacional determinarán si la inversión privada acompaña la duplicación de producción que la provincia proyecta. CAF puede financiar infraestructura pública; no puede sustituir la señal de precios que define la rentabilidad del capital privado en el upstream. Esa es la variable que Figueroa no controla desde Neuquén y que definirá si el objetivo de 2030 es un plan ejecutable o una aspiración.
Puntos clave
- Neuquén es la cuarta provincia exportadora de Argentina con menos del 1,1% de la población nacional, lo que revela la concentración de valor económico que genera Vaca Muerta.
- La industria proyecta duplicar la producción de hidrocarburos en la provincia hacia 2030, lo que exige infraestructura vial, logística y de transporte de gas que aún no está construida.
- El corredor binacional Pichachén puede habilitar exportaciones de gas argentino a Chile por gasoducto, compitiendo con el GNL importado a precios spot que Chile paga actualmente.
- CAF tiene cartera activa en Neuquén en conectividad vial, saneamiento y desarrollo territorial, con supervisión directa de obras en Añelo, el epicentro operativo de Vaca Muerta.
Preguntas del sector
¿Qué capacidad de transporte de gas adicional requiere la duplicación de producción proyectada para 2030 y quién la financia?Duplicar la producción de Vaca Muerta desde los niveles actuales de aproximadamente 200 millones de metros cúbicos diarios de gas shale implicaría agregar entre 80 y 100 millones de metros cúbicos diarios de capacidad de transporte. El tramo I del gasoducto Néstor Kirchner aportó 11 millones de metros cúbicos diarios; el tramo II sumaría un volumen similar. La brecha restante requeriría expansión de los sistemas de Transportadora Gas del Sur y TGN, cuyo financiamiento depende de una revisión tarifaria que el Gobierno nacional no ha definido. Sin señal de precio en transporte, el capital privado no construye ductos.
¿En qué condiciones sería rentable para Argentina exportar gas a Chile por Pichachén frente a la competencia del GNL spot?El precio del GNL importado por Chile en sus terminales regasificadoras oscila entre 8 y 12 dólares por millón de BTU según condiciones de mercado global. El gas argentino en boca de pozo en Vaca Muerta se negocia en torno a 3,5 a 4 dólares por millón de BTU bajo contratos del Plan GAS.AR. Sumando transporte y cruce de frontera, el precio de llegada podría ubicarse entre 5 y 7 dólares, lo que deja margen de competitividad. La viabilidad requiere rehabilitar o ampliar la capacidad de los gasoductos transandinos existentes —GasAndes y el sistema Norandino— y acordar un marco regulatorio bilateral que hoy no está formalizado.



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