Neuquén licita 15 áreas en Vaca Muerta con apertura en agosto

La Ronda 1/2026, presentada en Houston por Figueroa, abre el proceso competitivo con bono mínimo de USD 500.000 y participación de GyP de entre 10% y 20%.
Energía04/05/2026RedacciónRedacción

Neuquén lanzó la Ronda 1/2026, una licitación pública nacional e internacional para adjudicar 15 áreas hidrocarburíferas en Vaca Muerta y zonas aledañas. El anuncio lo realizó el gobernador Rolando Figueroa en Houston, en el marco de la principal vidriera global del sector energético, con Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) como vehículo de articulación público-privada. Las ofertas podrán presentarse hasta el 19 de agosto de 2026, fecha en la que se realizará la apertura de sobres en la ciudad de Neuquén. El bono de acceso tiene un piso de 500.000 dólares por área y las empresas deberán asumir el riesgo exploratorio, mientras GyP participará con una participación accionaria de entre 10% y 20% según cada caso.

El lanzamiento se enmarca en un momento de máxima tracción inversora para el sector hidrocarburífero argentino. La producción de petróleo no convencional en Neuquén superó los 400.000 barriles diarios en el primer trimestre de 2026, con Vaca Muerta consolidada como el segundo yacimiento de shale oil más activo del mundo detrás de la cuenca del Pérmico en Texas. Al mismo tiempo, la Argentina cerró 2025 con exportaciones energéticas netas positivas por tercer año consecutivo, reviriendo el déficit estructural que acumuló entre 2012 y 2022. En ese contexto, la necesidad de incorporar nuevos actores a bloques aún subdesarrollados es tanto una decisión de política energética como una señal de confianza institucional hacia el mercado internacional.

Las 15 áreas incluidas en la Ronda 1/2026 son Águila Mora Noreste, Cerro Avispa Norte, Cerro Avispa Sur, Cerro Partido Este, Chasquivil Sur, Corralera en sus distintas variantes, Curamhuele, El Corte, La Hoya, La Tropilla I, Pampa de las Yeguas NE, Santo Domingo II y Totoral Este. Todas cuentan con información geológica disponible y se ubican en la periferia de desarrollos existentes, lo que reduce el riesgo exploratorio inicial y acorta los tiempos de puesta en producción. El esquema competitivo permite que las empresas oferten en regalías —además del bono de acceso—, un mecanismo que flexibiliza la estructura financiera de las ofertas y habilita a operadores de distinto tamaño a participar. GyP actúa en estos procesos como socio minoritario y no operador, un modelo que la empresa neuquina ya aplicó en bloques como Rinconada y Aguada Federal, donde opera junto a compañías internacionales.

El impacto potencial sobre la balanza energética y la economía de Neuquén es significativo. Si bien los bloques licitados están en etapa exploratoria —con plazos típicos de tres a cinco años antes de alcanzar producción comercial—, la incorporación de nuevos operadores amplía la base de compromisos de inversión en un año en que el Gobierno nacional proyecta que Vaca Muerta atraerá más de 10.000 millones de dólares en desembolsos efectivos. Para la provincia, cada área adjudicada representa regalías futuras, empleo directo en servicios de pozo y una cadena de proveedores locales que la propia convocatoria busca fortalecer mediante requisitos de contenido neuquino. La economía provincial depende en más del 60% de los ingresos vinculados directa o indirectamente al sector hidrocarburífero, por lo que la diversificación del padrón de operadores reduce la exposición a decisiones de inversión de un grupo reducido de empresas.

Lo que viene es igualmente relevante. El cronograma deja cuatro meses para que las empresas analicen los paquetes geológicos, realicen due diligence y estructuren sus ofertas. Ese plazo es ajustado para operadores que aún no tienen presencia en Argentina y deben evaluar el marco regulatorio, los contratos de concesión y las condiciones de exportación. La apertura de sobres en agosto coincidirá con un período de definiciones políticas clave: el proceso de implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) para nuevos proyectos de exportación de GNL y la renegociación de tarifas de transporte en el sistema troncal de gasoductos. Ambos factores incidirán en la valoración que los inversores hagan de los bloques ofertados. La pregunta de fondo es si Neuquén logra captar operadores con musculatura financiera propia —independientes internacionales o majors— o si la Ronda 1/2026 termina siendo adjudicada principalmente a empresas ya instaladas en la cuenca que buscan ampliar su acreaje.

Puntos clave

  • La Ronda 1/2026 licita 15 áreas hidrocarburíferas con bono de acceso desde USD 500.000 y apertura de ofertas el 19 de agosto en Neuquén.
  • GyP participará como socio no operador con entre 10% y 20% en cada bloque adjudicado, manteniendo el modelo de asociación público-privada que ya aplica en bloques como Rinconada.
  • Los bloques están en etapa exploratoria; los plazos de producción comercial se estiman entre tres y cinco años, lo que implica que el impacto fiscal para la provincia se materializará recién en la próxima gestión.
  • El lanzamiento en Houston apunta a captar operadores internacionales que aún no tienen presencia en Vaca Muerta, en un mercado donde la competencia por acreaje premium ya está saturada entre los grandes actores.

Preguntas del sector

¿Qué diferencia a estas 15 áreas de los bloques premium ya operados en Vaca Muerta y qué riesgo geológico real asume el adjudicatario?

Las áreas de la Ronda 1/2026 se ubican en la periferia de desarrollos maduros, lo que implica que la formación Vaca Muerta está confirmada pero los parámetros de presión, espesor de roca madre y contenido orgánico son menos conocidos que en el núcleo de la cuenca —zonas como Loma Campana o Bandurria—. El riesgo no es de descubrimiento sino de caracterización: la empresa adjudicataria asume la incertidumbre sobre la productividad inicial de los pozos hasta completar al menos la primera campaña exploratoria de entre dos y cuatro pozos, según exija el plan de trabajo comprometido en la oferta.

¿Cómo se articula la participación de GyP entre 10% y 20% con el financiamiento del plan de trabajo exploratorio y qué ocurre si el operador no cumple los compromisos de inversión?

En el esquema típico de estos contratos, GyP no financia la etapa exploratoria: el operador privado asume el 100% del costo de los pozos y trabajos de sísmica hasta que se declare la comercialidad del bloque. Recién en ese punto GyP ejerce su opción de participación y aporta capital proporcional a su porcentaje. Si el operador incumple el plan de trabajo comprometido en la oferta, el contrato de concesión prevé la caducidad del área y la pérdida del bono de acceso abonado, sin perjuicio de las penalidades que establezcan las bases del proceso.

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