Temporal de nieve deja sin luz a 15 localidades del centro oeste neuquino

EPEN despliega operativo de emergencia tras acumulación de hielo en líneas de media tensión. Afectadas Caviahue, Loncopué y Villa Pehuenia.
Energía06/08/2026RedacciónRedacción

El Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) mantiene un operativo de emergencia ininterrumpido desde el miércoles para restaurar el suministro eléctrico en la zona centro oeste de la provincia, afectada por un temporal de nieve y viento que ha dejado sin servicio a quince localidades y parajes, incluyendo Caviahue, Loncopué, Chorriaca, Villa Pehuenia y Aluminé. La acumulación de nieve y la formación de manguitos de hielo sobre el tendido eléctrico ha generado cortocircuitos que interrumpen el suministro de forma recurrente, una situación que se mantiene crítica pese a que las primeras zonas afectadas, como Zapala, lograron reestablecimiento parcial desde el miércoles.

En el contexto de la infraestructura energética provincial, este tipo de eventos climáticos extremos representa un desafío creciente para la matriz eléctrica de Neuquén, que depende en gran medida de líneas de transmisión aéreas en zonas de alta exposición a fenómenos meteorológicos severos. La provincia, que concentra más del 80% de la generación termoeléctrica del país y es epicentro de la explotación de hidrocarburos en Vaca Muerta, requiere de una infraestructura de distribución robusta para mantener la continuidad del suministro tanto a usuarios residenciales como a los complejos industriales que demandan energía de forma permanente. Los temporales invernales como el actual evidencian la vulnerabilidad de un sistema que, aunque modernizado en algunos tramos, mantiene secciones de tendido expuestas que requieren inversión preventiva.

Según el presidente del EPEN, Mario Moya, las cuadrillas trabajan simultaneamente en ocho frentes principales: líneas de 33 kilovoltios Plaza Huincul-Los Barreales, Cutral Có-Zapala, Las Lajas-Loncopué, Loncopué-Ñorquín, Las Lajas-Aluminé, Plaza Huincul-Challacó y Las Lajas-Quintuco-Chorriaca. El operativo moviliza decenas de trabajadores y vehículos pesados para limpiar las líneas, identificar puntos críticos y restaurar el suministro mediante pruebas sucesivas que, según explicó Moya, generan salidas intermitentes mientras se procesan. Sin electricidad permanecen también instalaciones estratégicas como la estación espacial de Quintuco y el bombeo de agua del EPAS en Buena Esperanza, cuya falta de servicio impacta en la distribución de agua potable a localidades de la región. Los trabajos se desarrollan sin interrupción desde la madrugada del jueves, una medida que refleja la magnitud de la contingencia en medio de condiciones climáticas que continúan dificultando el acceso a zonas de difícil topografía.

El impacto en la economía local es significativo: Caviahue y Villa Pehuenia, destinos turísticos de relevancia invernal, se ven paralizados sin electricidad. Loncopué, polo agrícola y ganadero, depende del suministro para operaciones de ordeñe mecanizado y conservación de alimentos. En Aluminé, la interrupción afecta servicios municipales y comercios. Aunque no hay cifras oficiales de usuarios sin servicio en esta onda de evento, el corte de la madrugada anterior en La Matancilla dejó a 50 usuarios sin energía, lo que sugiere una afectación que podría alcanzar varios miles de personas en el conjunto de zonas impactadas. El operativo de emergencia previa en La Matancilla requirió 30 trabajadores del EPEN, 15 vehículos y máquinas pesadas durante tres días para reemplazar 30 postes y 2 kilómetros de línea de media y baja tensión que se derrumbaron tras el temporal del domingo anterior.

La proyección inmediata depende de la evolución del frente de tormenta. Si las condiciones climáticas mejoran en las próximas 12 a 24 horas, el EPEN estima completar la normalización en la mayoría de localidades a través de limpiezas sucesivas y energizaciones de prueba. Sin embargo, las autoridades admiten que la tarea requiere recorrer decenas de kilómetros de líneas en zonas montañosas de difícil acceso. A mediano plazo, este evento relanza el debate sobre la necesidad de invertir en hardening de infraestructura eléctrica en la región: cables subterráneos en tramos críticos, estructuras reforzadas para soportar acumulación de hielo, o sistemas de monitoreo automático que detecten salidas de servicio. En el contexto de las políticas energéticas provinciales, donde el gobierno neuquino impulsa proyectos de energías renovables para complementar la generación térmica tradicional, la confiabilidad de la red de distribución es una pieza central que aún demanda inversión sistemática que no siempre logra competir presupuestariamente con proyectos de expansión de generación.

Puntos clave

  • Quince localidades del centro oeste neuquino sin servicio eléctrico por acumulación de nieve en líneas aéreas; operativo del EPEN moviliza decenas de trabajadores en ocho frentes simultáneamente.
  • Instalaciones críticas afectadas incluyen estación de Quintuco y bombeo de agua del EPAS en Buena Esperanza, impactando suministro hídrico a la región.
  • Evento previo en La Matancilla requirió reemplazo de 30 postes y 2 km de línea; normalización total podría extenderse entre 24 y 48 horas según evolución climática.
  • Vulnerabilidad de infraestructura aérea evidencia necesidad de inversión preventiva en hardening de red de distribución y sistemas de monitoreo automático.

Preguntas del sector

¿Cuál es la capacidad de respuesta actual del EPEN ante eventos climáticos extremos y qué inversiones se requieren para fortalecer la resiliencia de las líneas en zonas de alta exposición?

El EPEN cuenta con protocolos de emergencia y cuadrillas móviles, pero la magnitud de eventos como el actual expone limitaciones de personal y equipamiento. Estudios técnicos sugieren que la inversión en cables subterráneos en tramos críticos y estructuras reforzadas podría reducir tiempos de restauración en un 60-80%, aunque requiere presupuesto de capital significativo que debe competir con otros proyectos provinciales.

¿Qué impacto tiene la continuidad del suministro eléctrico en la competitividad de inversiones en Vaca Muerta y en proyectos de energías renovables que el gobierno provincial busca impulsar?

La confiabilidad de red es un indicador crítico para inversiones upstream en hidrocarburos y proyectos renovables. Cortocircuitos recurrentes elevan costos operativos y generan desconfianza en la estabilidad regulatoria. Argentina ha perdido competitividad inversora en energías limpias frente a competidores regionales; un sistema de distribución robusto es requisito no negociable para retener capital.

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