
Neuquén integra agua de Vaca Muerta a 5.000 hectáreas agrícolas
Redacción

Neuquén reformuló su política hídrica para vincular la infraestructura de captación desarrollada por la industria petrolera no convencional con nuevos emprendimientos agropecuarios. El Gobierno provincial anunció la incorporación de 5.000 hectáreas bajo riego en la región de Vaca Muerta mediante sistemas de alta eficiencia, utilizando agua cruda que antes de ingresar al circuito industrial será destinada a producciones agrícolas y ganaderas. La medida busca aprovechar la infraestructura existente para diversificar la economía provincial mientras intensifica el reuso de fluidos en operaciones hidrocarburíferas.
La iniciativa se inscribe en un contexto de creciente presión sobre los acuíferos de la región. Vaca Muerta, con una producción de aproximadamente 550.000 barriles de petróleo equivalente diarios a septiembre de 2026, demanda volúmenes significativos de agua para fractura hidráulica y refrigeración. Históricamente, los hidrocarburos no convencionales consumían entre 2 y 5 metros cúbicos de agua por barril de petróleo equivalente, dependiendo del operador y la tecnología empleada. En paralelo, Neuquén enfrenta una disponibilidad hídrica limitada, con ríos como el Limay y el Neuquén sujetos a presiones estacionales y demandas compitentes de usuarios agrícolas, municipales e industriales. El Decreto Provincial 792/2026, que formaliza esta política, declara como prioritaria la reutilización y recirculación de fluidos en actividades petroleras no convencionales.
El modelo de la provincia distingue dos circuitos complementarios. El primero es el reuso de fluidos producidos: agua que retorna de pozos petrolíferos o de operaciones de fractura, tratada internamente por operadores como YPF, Shell y TotalEnergies para recircularla en nuevas perforaciones. Shell reportó en 2024 tasas de recirculación cercanas al 80% en algunos pozos de Vaca Muerta; YPF operaba plantas de tratamiento capaces de recircular entre 40% y 60% de fluidos producidos. El segundo circuito es la captación de agua cruda de ríos, que será parcialmente derivada a agricultura antes de llegar a plantas de distribución industrial. En la primera etapa, se proyecta riego por pivote—tecnología de alta eficiencia que reduce pérdidas evaporativas—en 5.000 hectáreas. Estudios previos indicaban que cultivos como forrajes, olivos, frutos secos y cerezas en condiciones de riego tecnificado podrían generar entre 8.000 y 15.000 dólares de valor agregado por hectárea anuales, comparado con producciones de secano que rondan 800 a 1.200 dólares.

Para Vaca Muerta, la medida implica dos impactos simultáneos: presión regulatoria sobre consumos de agua mediante un canon reformulado (aplicable desde julio de 2026) que eleva el costo del metro cúbico para perforaciones no convencionales, incentivando inversión en tecnologías de recirculación; y oportunidad de maximizar la utilidad de infraestructura existente, evitando nueva inversión en captación y distribución. La región de Vaca Muerta, que concentra aproximadamente el 75% de la población de Neuquén en municipios como Cutral Có, Plaza Huincul y Añelo, se beneficiaría de diversificación económica: en 2024, estas localidades dependían casi exclusivamente de renta petrolera. Una producción agropecuaria de 5.000 hectáreas bajo riego podría generar entre 40 millones y 75 millones de dólares anuales en valor bruto de producción, además de empleo directo e indirecto en agricultura, procesamiento y logística. Neuquén registró en 2025 desempleo del 8,2% en zonas productoras; proyectos de diversificación económica son críticos para estabilidad social.
La política hídrica provincial se enmarca en una estrategia más amplia. Paralela al proyecto de 5.000 hectáreas en Vaca Muerta, Neuquén avanza en el Corredor del Viento (entre Piedra del Águila y Picún Leufú), que contempla 50.000 hectáreas bajo riego en la cuenca del Limay. Este segundo proyecto, financiado parcialmente por fondos nacionales de infraestructura, busca potenciar ganadería intensiva y agroindustria. Ambos proyectos responden a un mismo principio: maximizar eficiencia hídrica mientras amplían la frontera productiva neuquina más allá de hidrocarburos. La reforma del canon de agua para petróleo no convencional no busca aumentar ingresos fiscales de manera primaria, sino generar señal de precios que refleje el valor real del recurso e incentive adopción de tecnologías disponibles: pozos inteligentes con monitoreo en tiempo real, plantas de tratamiento modular y sistemas de recirculación cerrada que reducen consumo de agua fresca en hasta 70% comparado con métodos convencionales. YPF y TotalEnergies ya operan pilotos de estas tecnologías en Vaca Muerta; Shell invirtió más de 200 millones de dólares en plantas de tratamiento entre 2020 y 2025.
Puntos clave
- Neuquén incorporará 5.000 hectáreas bajo riego en Vaca Muerta mediante agua cruda derivada antes de ingresar a operaciones petroleras, utilizando tecnología de pivote de alta eficiencia.
- El Decreto 792/2026 reforma el canon de agua para hidrocarburos no convencionales desde julio 2026, creando incentivos para que operadores aumenten recirculación de fluidos producidos y reduzcan nuevas captaciones.
- La estrategia vincula infraestructura de captación petrolera con diversificación productiva, buscando generar entre 40 y 75 millones de dólares anuales en valor agropecuario mientras protege recursos hídricos limitados.
- Se proyecta que producciones de forrajes, olivos, frutos secos y cerezas bajo riego tecnificado generen entre 8.000 y 15.000 dólares por hectárea anuales, multiplicando valor en comparación con secano.
Preguntas del sector
¿Cómo se define el volumen de agua cruda destinado a agricultura versus demanda industrial hidrocarburífera?La provincia establece en el Decreto 792 un esquema donde operadores petroleros autorizan captaciones bajo un volumen total, del cual una porción (a definir por proyecto) se desvía antes de llegar a plantas industriales. La distribución se negocia entre empresa y autoridad hídrica según disponibilidad estacional del río y compromisos de caudal ecológico. En Vaca Muerta, estimaciones previas sugieren que para abastecer 5.000 hectáreas con 1.500 a 2.000 metros cúbicos por hectárea anuales sería necesario asignar entre 7,5 y 10 millones de metros cúbicos anuales, aproximadamente 8% a 12% de volumen que hoy capta la industria en la región.
¿Qué mecanismo evita que productores agrícolas compitan directamente contra demanda petrolera en períodos de escasez hídrica?El esquema propone prioridad de agua cruda para agricultura durante ciclos productivos específicos (primavera-verano austral) mediante contratos multi-anuales con cláusulas de garantía mínima. Industria petrolera accede a agua bajo demanda anual, pero agricultura obtiene volumen asegurado estacionalmente. Además, la reforma del canon crea presión sobre operadores para invertir en recirculación, reduciendo consumo de agua fresca. Estudios hidrológicos de 2025 indican que con tasas de recirculación del 70%+, demanda neta de agua nueva caería 30% a 40% respecto a línea base.




Autoabastecimiento y transición: el dilema energético de Argentina hasta 2030


Neuquén, pilar energético: cómo el aporte eléctrico redefine el sistema nacional



Tarifa Neuquina: 15 mil usuarios en 48 horas y debate sobre sostenibilidad fiscal







