
Inversión extranjera en Vaca Muerta: quiénes apuestan por el no convencional argentino
Redacción
Vaca Muerta ya no es una promesa geológica: es un activo de clase mundial en plena etapa de monetización. En julio de 2026, la formación no convencional de la cuenca Neuquina concentra el mayor flujo de inversión extranjera directa del sector energético argentino, con compromisos que superan los 5.000 millones de dólares anuales entre operadoras, proveedores de servicios y proyectos de infraestructura de exportación. Para Neuquén, que recibe regalías crecientes y enfrenta la necesidad de diversificar su matriz productiva, el desempeño de estas inversiones define gran parte del presupuesto provincial y la agenda política de los próximos años. Para Argentina, la consolidación del capital extranjero en el no convencional es la variable central de cualquier estrategia seria de equilibrio externo y generación de divisas.
La historia reciente de Vaca Muerta arranca técnicamente en 2011, cuando YPF retomó el control estatal y comenzó a desarrollar Loma Campana junto a Chevron en un acuerdo que, firmado en 2013, fue pionero en demostrar que el shale argentino podía ser económicamente viable. Desde entonces, la producción de petróleo no convencional pasó de casi cero a representar más del 50% del total nacional en 2025, superando los 400.000 barriles diarios. El gas no convencional, por su parte, aporta más del 60% de la producción total del país, con picos que superaron los 130 millones de m³ por día durante el invierno austral. Estos números posicionan a Vaca Muerta entre las cinco formaciones no convencionales más productivas del mundo, solo detrás de los grandes plays del Pérmico y el Marcellus estadounidenses en términos de velocidad de crecimiento.
El mapa de operadoras internacionales activas en 2026 es más denso y diversificado que en cualquier período anterior. Shell opera bloques en la zona de Bajada del Palo Oeste con una inversión acumulada superior a los 1.200 millones de dólares y apunta a duplicar su producción de crudo liviano para 2027. Chevron, el socio histórico de YPF en Loma Campana, mantiene una participación activa y evalúa extender su presencia hacia bloques de gas húmedo en la zona de Rincón del Mangrullo. Exxon Mobil relanzó operaciones en Bajo del Choique–La Invernada con un plan de desarrollo que contempla hasta 800 millones de dólares entre 2025 y 2028. TotalEnergies es uno de los jugadores más agresivos: además de su participación histórica en La Escalonada, avanzó en el proyecto Zorro y consolida posición en el corredor de Águila Mora, con exposición tanto a crudo como a gas. Petronas, la malaya, sostiene su presencia en Sierra Chata con compromisos de inversión renovados. Más recientemente, Harbour Energy, surgida de la fusión de activos de Premier Oil y Chrysaor, y Vista Energy —aunque esta última de capitales latinoamericanos— muestran que el ecosistema de Vaca Muerta atrae perfiles de riesgo muy distintos. Vista, que cotiza en NYSE y BMV, alcanzó en el primer semestre de 2026 una producción superior a los 75.000 barriles equivalentes por día, consolidándose como referencia de eficiencia operativa en el play.

Los obstáculos que enfrenta la inversión extranjera en Vaca Muerta son bien conocidos pero no estáticos. El acceso a divisas y la capacidad de remitir utilidades al exterior siguieron siendo fuente de incertidumbre hasta que el esquema de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), aprobado en 2024, ofreció un marco de estabilidad fiscal y cambiaria para proyectos superiores a los 200 millones de dólares. Este régimen resultó clave para destrabar decisiones de inversión que estaban en espera. La infraestructura de evacuación, sin embargo, sigue siendo el cuello de botella estructural: el oleoducto Vaca Muerta Sur, que permitirá exportar hasta 540.000 barriles diarios desde Puerto Punta Colorada en Río Negro, avanza en construcción pero su puesta en marcha plena se proyecta para fines de 2026 o principios de 2027. En gas, la expansión del sistema de transporte hacia el norte —con el gasoducto Néstor Kirchner ya operativo— y los proyectos de licuefacción para GNL son los vectores que definen el potencial exportador a largo plazo. La oportunidad es concreta: Europa sigue buscando diversificar su abastecimiento de GNL y Asia proyecta demanda creciente de gas hasta al menos 2040.
La proyección para el segundo semestre de 2026 y el horizonte 2027–2030 es de aceleración sostenida, aunque con condicionantes claros. La decisión final de inversión (FID) sobre el primer proyecto de GNL a gran escala —con YPF y TotalEnergies como protagonistas principales— es el evento de mayor impacto potencial para el sector. Un FID positivo representaría compromisos de capital de entre 8.000 y 10.000 millones de dólares solo en la primera fase, y convertiría a Argentina en exportador neto de GNL antes de 2030. Para que eso ocurra, el país necesita mantener la estabilidad macroeconómica alcanzada, profundizar la seguridad jurídica y resolver la ecuación laboral en el sector, donde los costos en dólares siguen siendo comparativamente altos respecto a otros plays internacionales. Las elecciones legislativas de octubre de 2025 y el ciclo político que se abre hacia 2027 son variables que los inversores monitorean con atención. Neuquén, por su parte, tiene en juego no solo regalías sino su capacidad de convertirse en un nodo industrial y logístico de relevancia regional. Las decisiones que se tomen en los próximos 18 meses sobre infraestructura, regulación laboral y política cambiaria determinarán si Vaca Muerta confirma su potencial de transformar la estructura productiva argentina o si queda como un activo subutilizado por restricciones sistémicas.
Puntos clave
- La producción de crudo no convencional superó los 400.000 barriles diarios en 2025, representando más del 50% de la producción nacional total.
- Shell, Chevron, ExxonMobil, TotalEnergies y Petronas son las principales operadoras internacionales activas en Vaca Muerta en 2026, con inversiones que superan los 5.000 millones de dólares anuales en conjunto.
- El RIGI aprobado en 2024 fue determinante para desbloquear decisiones de inversión al garantizar estabilidad fiscal y acceso a divisas para proyectos mayores a 200 millones de dólares.
- La decisión final de inversión sobre el proyecto de GNL liderado por YPF y TotalEnergies es el evento de mayor impacto potencial del sector energético argentino para el bienio 2026–2027.
Preguntas del sector
¿Qué ventajas concretas ofrece el RIGI para los operadores extranjeros en Vaca Muerta?El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones garantiza estabilidad tributaria por 30 años, libre disponibilidad del 100% de las divisas generadas por exportaciones a partir del tercer año del proyecto, y protección frente a cambios regulatorios. Para proyectos de hidrocarburos superiores a 200 millones de dólares, también permite la libre importación de bienes de capital sin aranceles, lo que reduce significativamente los costos de desarrollo.
¿Cuál es la capacidad de evacuación actual de crudo desde Vaca Muerta y cuándo se resuelve el cuello de botella?La capacidad actual de transporte por oleoducto desde la cuenca Neuquina ronda los 400.000 barriles diarios. El oleoducto Vaca Muerta Sur, en construcción, sumará hasta 540.000 barriles adicionales hacia Puerto Punta Colorada en Río Negro, con puesta en marcha plena proyectada para fines de 2026 o inicios de 2027. Eso permitiría exportar volúmenes significativos de crudo liviano tipo Vaca Muerta, competitivo en mercados de Asia y Europa.
¿Por qué los costos de producción en Vaca Muerta siguen siendo más altos que en el Pérmico estadounidense?Los costos de lifting y desarrollo en Vaca Muerta se ubican en torno a los 12 a 16 dólares por barril en los mejores bloques, frente a 8 a 12 dólares en los plays más eficientes del Pérmico. Las diferencias se explican por costos laborales en dólares más elevados —producto de convenios colectivos negociados en un contexto inflacionario—, mayor distancia a puertos de exportación, y una cadena de proveedores de servicios menos desarrollada y competitiva que la estadounidense. La escala creciente de operaciones y la inversión en infraestructura logística son los factores que pueden comprimir esa brecha en el mediano plazo.



Figueroa inauguró infraestructura eléctrica y de gas en la Región de los Lagos del Sur con inversiones que superan los 1.250 millones de pesos

Gasoductos argentinos: la infraestructura que define el techo de la producción

Figueroa proyecta duplicar producción de gas y petróleo para 2030 con plan de obras provinciales

GNL argentino: de la promesa de Vaca Muerta a la geopolítica del gas global

Figueroa inauguró red eléctrica para 450 familias en Junín de los Andes con inversión de $530 millones

Neuquén electrificó el paso Mamuil Malal tras 25 años de proyecto inconcluso

EPEN acorta cortes eléctricos en Rincón de los Sauces durante mantenimiento de media tensión






