
Royalties petroleras en Neuquén: la anatomía fiscal de una provincia que vive del subsuelo
Redacción
En un país donde las finanzas provinciales suelen depender de la coparticipación federal y de la discrecionalidad de la Nación, Neuquén ocupa una posición singular: es la única provincia argentina que puede diseñar su política fiscal con relativa autonomía gracias a los recursos que genera el subsuelo. Las regalías hidrocarburíferas —que en 2025 superaron los 1.100 millones de dólares— representan la columna vertebral del erario neuquino y explican buena parte de sus decisiones de gasto, inversión y endeudamiento. En un contexto en el que Vaca Muerta consolida su lugar como uno de los yacimientos no convencionales más importantes del planeta, entender cómo funciona ese mecanismo fiscal es indispensable para cualquier inversor, funcionario o analista que quiera comprender la economía regional.
El sistema de regalías petroleras en Argentina tiene raíz constitucional: la reforma de 1994 confirmó el dominio originario de las provincias sobre los recursos naturales de su subsuelo. La Ley 17.319 de Hidrocarburos, con sus sucesivas modificaciones, estableció una alícuota base del 12% sobre la producción boca de pozo, con posibilidad de que el Poder Ejecutivo la reduzca hasta el 5% en determinadas circunstancias —principalmente para estimular inversión en cuencas marginales o yacimientos maduros— y la extienda hasta el 18% en los contratos más modernos. Neuquén, que históricamente negoció sus propios términos con las operadoras a través de la Subsecretaría de Hidrocarburos, logró en varios contratos de Vaca Muerta acordar alícuotas que oscilan entre el 12% y el 15%, dependiendo del tipo de recurso (petróleo o gas), la etapa del proyecto y los compromisos de inversión asumidos. Durante la gestión de YPF como empresa estatal hasta 1992, el flujo de regalías era menos transparente; la privatización y la posterior provincialización del dominio de los recursos clarificaron el circuito y convirtieron a Neuquén en un actor fiscal autónomo de peso creciente.
Hoy, la provincia recibe regalías de un universo de operadoras que incluye a YPF —que opera aproximadamente el 45% de la producción neuquina—, TotalEnergies, Shell, Tecpetrol, Vista Energy, Pampa Energía y una docena de compañías medianas y pequeñas. En el primer semestre de 2026, la producción de petróleo en Neuquén promedió alrededor de 460.000 barriles diarios, con Vaca Muerta aportando ya más del 75% del total no convencional del país. El gas no convencional neuquino supera los 90 millones de metros cúbicos diarios, lo que coloca a la provincia como el mayor productor de gas de la Argentina por amplio margen. Con precios de referencia del crudo Medanito rondando los 68-72 dólares por barril y un gas que se liquida a valores que van desde los 3,5 hasta los 7,5 dólares por MMBTU según el contrato y el destino, el flujo de regalías mensual es sustancial. La Dirección Provincial de Rentas registró en 2025 ingresos por regalías de aproximadamente 95.000 millones de pesos mensuales promedio, equivalentes a cerca de 92 millones de dólares al tipo de cambio oficial promedio de ese período. Ese número, proyectado sobre 12 meses y ajustado por los incrementos de producción de los primeros meses de 2026, permite estimar que el presente año podría cerrar con ingresos cercanos a los 1.300 millones de dólares en concepto de regalías, siempre que los precios internacionales no deterioren el escenario base.

El desafío estructural de este modelo es conocido y recurrente: la dependencia de un recurso no renovable con precio volátil genera ciclos de abundancia y ajuste que dificultan la planificación fiscal de largo plazo. Cuando el precio del Brent cayó por debajo de los 40 dólares en 2020, Neuquén debió renegociar vencimientos de deuda y recortar gastos de capital. El otro riesgo es la lentitud del proceso de monetización del gas: sin infraestructura de exportación —es decir, sin el ducto Vaca Muerta Sur en plena operación y sin plantas de licuefacción para GNL— la provincia queda atada al mercado interno argentino, cuyo precio es regulado y significativamente menor al internacional. El potencial es enorme: si Argentina avanzara con un proyecto de GNL de escala industrial —las iniciativas de YPF-Petronas o de la alianza entre TotalEnergies y Pan American Energy están sobre la mesa desde hace años—, el volumen de gas exportable elevaría la base imponible de las regalías de manera significativa. Se estima que un tren de licuefacción de 5 millones de toneladas anuales de GNL podría generar regalías adicionales por encima de los 400 millones de dólares anuales para Neuquén. Además, la provincia enfrenta presiones para aumentar el gasto corriente —empleo público, salarios docentes, infraestructura social— que compiten con la necesidad de acumular fondos anticíclicos. El Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica y el Fondo de Sustentabilidad que la provincia creó en diferentes momentos nunca lograron capitalizarse de manera significativa, lo que deja al fisco neuquino expuesto a los shocks externos.
La proyección para el período 2026-2030 es, con matices, favorable. El plan de inversión de las principales operadoras en Vaca Muerta contempla desembolsos que superan los 8.000 millones de dólares anuales en el conjunto de la cuenca, con YPF liderando con alrededor de 3.500 millones propios y en joint ventures. Más pozos, mayor producción, mayor base de cálculo para las regalías. La decisión que está en juego —tanto en Buenos Aires como en Neuquén— es si la Argentina logrará construir la infraestructura de exportación necesaria para que ese gas encuentre mercados de mayor valor. El gasoducto Néstor Kirchner, inaugurado en 2023, resolvió parcialmente el cuello de botella interno, pero la capacidad de exportación sigue siendo el verdadero multiplicador fiscal para Neuquén. A nivel local, el gobernador Rolando Figueroa deberá también gestionar la tensión entre las demandas del sector privado —que exige previsibilidad regulatoria y reducción de presión tributaria provincial— y la necesidad de sostener un Estado provincial que emplea a más de 60.000 personas. Las decisiones que se tomen en los próximos 18 meses sobre contratos de concesión, alícuotas diferenciadas por tipo de pozo y acuerdos para la exportación de GNL definirán el perfil fiscal de Neuquén para la próxima década.
Puntos clave
- Las regalías hidrocarburíferas representan más del 40% de los ingresos totales del presupuesto provincial neuquino, con proyección de superar los 1.300 millones de dólares en 2026.
- La alícuota base es del 12% sobre producción boca de pozo, con variaciones contractuales que en Vaca Muerta pueden llegar al 15% según el tipo de recurso y los compromisos de inversión.
- Neuquén produce más de 460.000 barriles diarios de petróleo y supera los 90 millones de m³/día de gas, con Vaca Muerta aportando más del 75% de la producción no convencional del país.
- Sin infraestructura de exportación de GNL, la provincia queda atada al precio regulado del mercado interno, que puede ser hasta tres veces menor al precio internacional spot.
Preguntas del sector
¿Cómo se calcula exactamente la base imponible de las regalías en Neuquén?La base de cálculo es el valor de producción boca de pozo, que se determina tomando el precio de venta del hidrocarburo y deduciendo los costos de transporte, separación y acondicionamiento desde el pozo hasta el punto de medición. En el caso del gas, el precio de referencia puede ser el precio spot del mercado regulado o el precio de contrato, dependiendo del destino final del fluido. Para el petróleo no convencional de Vaca Muerta, el crudo Medanito sirve como referencia, aunque su cotización tiene un descuento respecto al Brent que históricamente osciló entre 8 y 15 dólares por barril.
¿Puede Neuquén modificar unilateralmente las alícuotas de regalías en contratos ya firmados?No de manera retroactiva en términos estrictos, ya que los contratos de concesión tienen fuerza de ley y están protegidos por cláusulas de estabilidad fiscal. Sin embargo, la provincia puede negociar renegociaciones voluntarias —como ocurrió en 2020 ante la caída de precios— o establecer nuevas condiciones en las prórrogas de contratos existentes o en las licitaciones de nuevas áreas. El margen real de maniobra está en los nuevos contratos, donde Neuquén incorpora cláusulas de escalonamiento que aumentan la alícuota a medida que el precio del crudo supera determinados umbrales.
¿Qué porcentaje de las regalías recaudadas va efectivamente al presupuesto y qué parte se destina a municipios y otros fondos?La Ley 2615 de Neuquén establece que los municipios productores reciben el 30% de las regalías generadas en su jurisdicción. Los principales beneficiarios son Añelo, Rincón de los Sauces, Plaza Huincul y Cutral-Có. Del 70% restante que queda en las arcas provinciales, una parte se destina al Fondo de Reparación Histórica del Conurbano (transferencia a Nación por coparticipación) y el resto financia gasto corriente e inversión provincial. En la práctica, de cada 100 dólares de regalías, aproximadamente 60 a 65 dólares tienen impacto directo en el presupuesto operativo de la administración central neuquina.



Gasoductos argentinos: la infraestructura que define el techo de la producción

Figueroa proyecta duplicar producción de gas y petróleo para 2030 con plan de obras provinciales

GNL argentino: de la promesa de Vaca Muerta a la geopolítica del gas global

Figueroa inauguró red eléctrica para 450 familias en Junín de los Andes con inversión de $530 millones

Neuquén electrificó el paso Mamuil Malal tras 25 años de proyecto inconcluso

EPEN acorta cortes eléctricos en Rincón de los Sauces durante mantenimiento de media tensión

YPF y el no convencional: entre la ambición de Vaca Muerta y los límites estructurales del país






