Neuquén pagará sueldos estatales el 29 de mayo, antes de que cierre el mes

El gobierno de Figueroa acreditará haberes de la administración pública y del ISSN el jueves 29 de mayo.
Política y Regulación26/05/2026RedacciónRedacción

El Gobierno de la Provincia del Neuquén acreditará el próximo jueves 29 de mayo los sueldos de todos los trabajadores de la administración pública provincial —ministerios, administración central, entes públicos y Educación— así como los haberes de jubilados, pensionados y retirados del Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN). El pago se realizará en las cuentas que cada agente posee en el Banco de la Provincia del Neuquén (BPN), antes del cierre del mes calendario, en línea con la política salarial sostenida desde el inicio de la gestión del gobernador Rolando Figueroa en diciembre de 2023.

La regularidad en el pago de haberes no es un dato menor en el contexto fiscal argentino. Durante la década pasada, varias provincias argentinas —entre ellas Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos en distintos momentos— enfrentaron tensiones de caja que derivaron en demoras o fraccionamientos en el pago a sus plantas estatales. Neuquén, históricamente respaldada por las regalías hidrocarburíferas que representan entre el 25% y el 35% de sus ingresos totales según el ejercicio fiscal, cuenta con una estructura de financiamiento diferenciada respecto al promedio provincial. Sin embargo, la volatilidad del precio del petróleo —el barril de WTI cotiza en torno a los 62-65 dólares en mayo de 2026, por debajo del promedio de 80 dólares de 2023— obliga a una gestión más activa del gasto corriente para garantizar la liquidez operativa.

La planta de empleados públicos provinciales de Neuquén supera los 65.000 agentes activos, a los que se suman aproximadamente 28.000 pasivos bajo la órbita del ISSN. La masa salarial mensual del sector público provincial ronda los 80.000 millones de pesos en términos corrientes, una cifra que exige una gestión de tesorería precisa dado el cronograma de coparticipación federal y la recaudación propia. Desde la asunción de Figueroa, la provincia redujo la planta política y ajustó el gasto en funcionamiento, lo que —según el propio Ejecutivo provincial— permitió achicar el stock de deuda pública en dólares heredada de gestiones anteriores y reasignar recursos hacia inversión en infraestructura, salud, educación y seguridad. El presupuesto provincial 2026 fue aprobado con un esquema de equilibrio primario, en sintonía con los lineamientos del programa fiscal nacional acordado con el FMI.

Para Vaca Muerta y la economía neuquina en sentido amplio, la estabilidad en el pago de haberes tiene un efecto directo sobre el consumo interno de la provincia. Las ciudades de Neuquén, Zapala, Cutral Có y Añelo concentran una proporción significativa de trabajadores estatales y de la industria hidrocarburífera. El salario estatal opera como piso de demanda en una economía provincial donde el sector privado vinculado al upstream petrolero —YPF, Shell, TotalEnergies, Vista Energy, entre otras— convive con una extensa cadena de servicios y pymes que dependen en parte de la dinámica del consumo local. Cualquier demora en el pago de haberes impacta en la cadena de pagos del comercio minorista y en los índices de morosidad del BPN, entidad que además actúa como banco de fomento para créditos productivos a mipymes y para el financiamiento de obras públicas provinciales.

De cara a los próximos meses, el desafío fiscal de Neuquén estará condicionado por tres variables: la evolución del precio internacional del crudo —cuya caída por debajo de los 60 dólares por barril tensaría los ingresos por regalías—, el ritmo de producción en Vaca Muerta —que en el primer trimestre de 2026 sostuvo niveles récord cercanos a los 650.000 barriles equivalentes de petróleo por día entre crudo y gas— y la paritaria estatal, cuya negociación para el segundo semestre aún no está cerrada. La capacidad del gobierno provincial de mantener el pago puntual de sueldos dependerá en buena medida de que la producción en Vaca Muerta no sufra interrupciones operativas y de que el precio del crudo Medanito —referencia local— no se aleje significativamente del valor del WTI. Un escenario de baja sostenida en los precios del petróleo obligaría a revisar la ecuación de gasto corriente, incluso en una provincia con historial de disciplina fiscal relativa.

Puntos clave

  • El Gobierno de Neuquén acreditará sueldos estatales y haberes del ISSN el 29 de mayo, antes del cierre del mes calendario.
  • La masa salarial mensual del sector público provincial supera los 80.000 millones de pesos, con más de 65.000 agentes activos y 28.000 pasivos.
  • Las regalías hidrocarburíferas representan entre el 25% y el 35% de los ingresos provinciales, lo que hace que la regularidad fiscal dependa de la producción en Vaca Muerta y del precio internacional del crudo.
  • La política de austeridad implementada desde diciembre de 2023 —reducción de planta política y eliminación de gastos discrecionales— es presentada como condición de posibilidad del pago puntual.

Preguntas del sector

¿Cómo afecta la caída del precio del WTI a la capacidad de pago de haberes de la provincia?

Cada caída de 10 dólares en el precio del barril de petróleo puede representar una reducción de entre 30.000 y 50.000 millones de pesos anuales en ingresos por regalías, dependiendo del volumen producido. Si el WTI se sostiene por debajo de los 60 dólares durante un trimestre completo, la provincia debería compensar con mayor endeudamiento de corto plazo o ajuste en el gasto de capital para no comprometer el gasto corriente, incluida la masa salarial.

¿Qué rol juega el BPN en la operación de pago de haberes y cuál es su exposición al sector público provincial?

El Banco de la Provincia del Neuquén actúa como agente financiero del Estado provincial y concentra las cuentas sueldo de la administración pública. Su exposición al sector público —entre créditos al Gobierno provincial, municipios y entes autárquicos— supera el 40% de su cartera activa, lo que implica que la salud fiscal de la provincia y la solvencia del banco están estructuralmente vinculadas. Una demora sostenida en los haberes elevaría la morosidad minorista y presionaría la liquidez del BPN.

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