EPAS despliega módulos potabilizadores en Junín de los Andes ante emergencia hídrica

Dos plantas modulares con capacidad de 60.000 litros por hora reforzarán el suministro sobre el río Curruhué.
Política y Regulación05/05/2026RedacciónRedacción

El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) trasladó dos módulos potabilizadores a Junín de los Andes como parte de la respuesta provincial a la emergencia hídrica declarada en Neuquén. Los equipos, con una capacidad individual de hasta 60.000 litros por hora, serán instalados en el barrio Nehuen Ché para reforzar el tratamiento de agua proveniente del río Curruhué, que en determinadas condiciones presenta picos de turbiedad por arrastre de sedimentos. La medida se enmarca en el pacto de gobernanza que el gobierno provincial firmó con los intendentes para fortalecer la infraestructura básica en todo el territorio.

La emergencia hídrica en Neuquén no es un fenómeno aislado: la provincia arrastra un ciclo de déficit pluviométrico y de caudales que afecta tanto a localidades cordilleranas como a los centros urbanos del Alto Valle. En los últimos años, el EPAS debió ampliar su capacidad de respuesta ante el crecimiento demográfico sostenido de ciudades como Centenario, Plottier y Junín de los Andes, esta última con una población estimada en torno a los 15.000 habitantes que se multiplica en temporada estival por el turismo. La infraestructura hídrica de la región cordillerana dependía históricamente de tomas directas sobre cursos de agua con tratamiento convencional, una solución insuficiente ante variaciones abruptas de calidad del recurso.

Los cuatro módulos potabilizadores compactos adquiridos por la Provincia serán distribuidos entre Junín de los Andes (dos unidades) y las localidades de Centenario y Plottier (una unidad cada una). Cada módulo opera con un sistema de filtros multimedia y requiere conexión eléctrica trifásica, aunque cuenta con generador autónomo para garantizar continuidad ante cortes de suministro energético. Con una capacidad de 60.000 litros por hora por unidad, los dos módulos destinados a Junín de los Andes pueden producir en conjunto hasta 120.000 litros por hora, equivalentes a casi 2,9 millones de litros diarios en operación continua, un volumen significativo para una localidad de ese tamaño. La instalación y puesta en marcha serán ejecutadas de forma conjunta entre la empresa proveedora y técnicos del EPAS, lo que implica transferencia de capacidad operativa al organismo provincial.

Para Neuquén, la gestión del agua potable tiene una dimensión que va más allá del servicio público básico: la disponibilidad y calidad del recurso hídrico incide directamente en la capacidad de las localidades de sostener el crecimiento poblacional asociado a la actividad petrolera y gasífera. Junín de los Andes, aunque no es un nodo operativo central de Vaca Muerta, forma parte del corredor de servicios de la región cordillerana y recibe presión demográfica indirecta del boom hidrocarburífero neuquino. Centenario y Plottier, donde irán los otros dos módulos, sí son ciudades directamente vinculadas al crecimiento del sector: ambas concentran trabajadores y empresas de servicios ligados a la cuenca. Garantizar infraestructura hídrica en esos centros urbanos es, en la práctica, una condición habilitante para sostener la expansión productiva de Vaca Muerta sin generar cuellos de botella en servicios básicos.

El propio jefe del Servicio de Junín de los Andes anticipó que ya se planifica duplicar la producción de agua potable de cara al próximo verano, lo que sugiere que la solución modular actual es un paso intermedio y no una respuesta definitiva. Las preguntas que quedan abiertas son relevantes: cuál es el horizonte de inversión del EPAS para obras de infraestructura permanente en la cuenca del Curruhué, y si la estrategia modular —flexible pero de mayor costo operativo por metro cúbico tratado que una planta fija— será sostenida en el tiempo o reemplazada por obras de mayor envergadura. La declaración de emergencia hídrica provincial otorga al Ejecutivo margen para agilizar licitaciones y contratos, pero la durabilidad de esa condición de excepción tiene límites políticos y presupuestarios. El seguimiento del presupuesto de infraestructura hídrica en la próxima formulación de la Ley de Presupuesto provincial será un indicador clave para evaluar si este despliegue de módulos es el inicio de una política de largo plazo o una respuesta de coyuntura.

Puntos clave

  • Cada módulo potabilizador tiene capacidad de hasta 60.000 litros por hora; los dos instalados en Junín de los Andes pueden producir en conjunto casi 2,9 millones de litros diarios en operación continua.
  • La provincia adquirió cuatro módulos en total: dos para Junín de los Andes y uno cada uno para Centenario y Plottier, localidades directamente vinculadas a la cadena de servicios de Vaca Muerta.
  • Los equipos operan con generador autónomo, lo que garantiza continuidad del servicio ante cortes eléctricos, un factor crítico en localidades cordilleranas con infraestructura energética menos robusta.
  • La planificación ya apunta a duplicar la producción de agua potable en Junín de los Andes para el verano 2026-2027, señal de que la demanda supera la capacidad instalada actual.

Preguntas del sector

¿Cuál es el costo operativo por metro cúbico de agua tratada con estos módulos frente a una planta de tratamiento convencional fija?

Las plantas modulares compactas con filtros multimedia tienen costos operativos por metro cúbico tratado generalmente superiores a los de instalaciones fijas de similar capacidad, debido al mayor consumo energético relativo y los costos de mantenimiento de los sistemas de filtración. Sin datos oficiales publicados por el EPAS, la referencia regional indica que el costo operativo de plantas modulares de este tipo puede ser entre 30% y 60% más alto por metro cúbico que una planta convencional de igual escala, lo que hace que su uso prolongado sea menos eficiente que una inversión en infraestructura permanente.

¿Qué capacidad tiene actualmente el sistema de potabilización del río Curruhué y en qué porcentaje lo amplían los nuevos módulos?

El EPAS no publicó datos desagregados sobre la capacidad instalada previa del sistema Curruhué en Junín de los Andes. Sin embargo, dado que los módulos apuntan a duplicar la producción de cara al verano siguiente —según declaraciones del propio jefe del servicio local—, puede inferirse que los 120.000 litros por hora combinados de los dos módulos representan un incremento cercano al 100% de la capacidad operativa anterior del sistema, aunque esa cifra deberá ser confirmada con datos de caudal tratado histórico del organismo.

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