Combustibles estables en Brasil cinco semanas después del inicio de la guerra

Los precios de nafta, gasoil y GLP permanecen casi sin variación, aunque los subsidios del gobierno buscan contener el impacto del conflicto.
Energía06/04/2026RedacciónRedacción

El mercado de combustibles en Brasil mostró una relativa estabilidad durante la primera semana de abril, según datos publicados por la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP). El precio del cilindro de gas licuado de petróleo (GLP) de 13 kg registró un leve incremento de 0,3% respecto a la última semana de marzo, al pasar de R$ 110,18 a R$ 110,52. La nafta se sostuvo en R$ 6,78 el litro, el gasoil subió marginalmente de R$ 7,57 a R$ 7,58, y el etanol retrocedió de R$ 4,72 a R$ 4,70 por litro.

Este comportamiento se produce en un contexto de tensión geopolítica sostenida. El conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciado cinco semanas atrás, generó expectativas de volatilidad en los precios internacionales de los hidrocarburos. Sin embargo, las cotizaciones locales aún no reflejan plenamente el impacto de esas presiones externas. Un factor adicional de incertidumbre son los resultados de las subastas realizadas por Petrobras el 31 de marzo, en las que se registraron premios de hasta 100% por encima de los valores de la tabla oficial de la estatal, lo que anticipa posibles ajustes en los precios al consumidor en las próximas semanas.

Ante este escenario, el gobierno federal de Brasil anunció el lunes 6 de abril un conjunto de medidas de contención. Destinó R$ 330 millones en subsidios para el GLP importado, con una subvención de R$ 850 por tonelada (equivalente a R$ 0,85 por kilo), con el objetivo de equiparar el precio del producto importado al del gas producido localmente. En paralelo, dispuso una subvención de R$ 1,20 por litro para la importación de gasoil, en un esquema de cofinanciamiento con los estados provinciales, que aportarán la mitad del monto. Adicionalmente, un paquete de R$ 10.000 millones fue habilitado para subsidiar el gasoil durante abril y mayo, con una bonificación exclusiva de R$ 0,80 por litro para refinadoras que utilizan producción propia, beneficiando principalmente a Petrobras.

El conjunto de intervenciones refleja la preocupación del gobierno de Lula por evitar que el conflicto internacional se traduzca en una escalada inflacionaria doméstica, especialmente en bienes de consumo masivo como el gas envasado y el combustible para transporte de carga. El esquema de subsidios introduce, no obstante, distorsiones en la cadena de formación de precios y genera interrogantes sobre su sustentabilidad fiscal en el mediano plazo. La ausencia de publicación oficial de algunas medidas al cierre del lunes sumaba incertidumbre respecto a los plazos y mecanismos de implementación efectiva.

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