El gigante sudamericano subsidia combustibles con hasta R$ 4.000 millones ante la tensión en Oriente Medio

El gobierno brasileño activó un paquete de subvenciones para GLP, diésel, biodiesel y queroseno de aviación, vigente hasta mayo.
Energía08/04/2026RedacciónRedacción

El gobierno de Brasil publicó en el Diario Oficial de la Unión cuatro instrumentos normativos que establecen subvenciones directas sobre combustibles clave, en respuesta al encarecimiento del crudo derivado del conflicto en Oriente Medio. Las medidas alcanzan al gas licuado de petróleo (GLP), el gasoil, el biodiesel y el queroseno de aviación (QAV), y tienen vigencia hasta el 31 de mayo de 2026. El paquete combina medidas provisorias y decretos presidenciales para actuar tanto sobre la cadena de importación como sobre el mercado interno.

La intervención se enmarca en una tendencia regional de amortiguación fiscal ante shocks externos en los precios de la energía. Brasil, que mantiene una estructura de precios de combustibles parcialmente regulada a través de Petrobras y los mecanismos de paridad de importación, ya había recurrido a subvenciones y exenciones impositivas en episodios anteriores de volatilidad internacional, particularmente durante el ciclo 2021-2022. La escala del presente paquete, sin embargo, supera en amplitud a intervenciones previas al incorporar simultáneamente cuatro productos energéticos.

La Medida Provisória 1349/2026 fija una subvención de R$ 850 por tonelada de GLP importado —equivalente a R$ 0,85 por kilogramo— con un techo de R$ 330 millones. Para el gasoil, la norma amplía en R$ 0,80 la subvención ya vigente de R$ 0,32 por litro al combustible de producción nacional, y otorga R$ 1,20 adicionales exclusivamente al diésel importado, cifra equivalente al ICMS aplicado por los estados. El financiamiento total para el gasoil importado asciende a R$ 4.000 millones, distribuidos en partes iguales entre el gobierno federal y los estados provinciales. La compensación fiscal de esta desoneración recae sobre el Impuesto a los Productos Industrializados (IPI) aplicado al tabaco, que sube del 2,25% al 3,5% mediante el Decreto 12.922/2026. Por su parte, los decretos 12.923/2026 y 12.924/2026 establecen alícuota cero de PIS/Cofins para el biodiesel importado y comercializado, y para el queroseno de aviación, respectivamente.

El esquema tiene implicancias fiscales, regulatorias y sectoriales de distinto alcance. La decisión de financiar parte de la desoneración del gasoil con un incremento impositivo sobre el cigarrillo revela las restricciones presupuestarias del gobierno para absorber el costo sin ampliar el déficit primario. En el plano sectorial, la exención sobre el QAV beneficia directamente a las aerolíneas en un contexto de alta presión de costos operativos, mientras que la subvención al GLP apunta a contener el impacto sobre los hogares de menores ingresos, principal segmento consumidor del gas envasado. Con vencimiento fijado al 31 de mayo, el paquete tiene carácter transitorio y su eventual prórroga dependerá de la evolución del precio internacional del crudo y del desenlace del conflicto en el estrecho de Ormuz, cuya reapertura ya fue acordada en el marco de una tregua entre Estados Unidos e Irán.

Te puede interesar