Figueroa redefine el modelo neuquino: infraestructura y coparticipación federal

El gobernador presenta en la UIA un modelo de desarrollo territorial anclado en Vaca Muerta que demanda redistribución de recursos federales y ampliación de proveedores locales.
Economía y Mercados03/11/2026RedacciónRedacción

Rolando Figueroa llevó a la 32ª Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA) una declaración política sobre los pilares del cambio de modelo iniciado en diciembre de 2023: reorientación de recursos hacia infraestructura pública (1.000 kilómetros de rutas, 100.000 metros cuadrados de edificios escolares y hospitalarios), redistribución de la renta energética entre proveedores neuquinos y un reclamo por renegociar la coparticipación federal. El gobernador estimó en 4.000 millones de dólares el atraso en infraestructura que heredó al asumir y planteó que Vaca Muerta no es solo una formación geológica, sino una condición necesaria pero insuficiente para el desarrollo territorial.

El planteo de Figueroa responde a un escenario energético nacional transformado. Neuquén, que en la era previa a 2023 operaba bajo esquemas de precios regulados por decreto, accede ahora a mercados internacionales de gas natural licuado (GNL) y petróleo. Esa apertura modifica radicalmente la ecuación fiscal provincial: mientras que antes los recursos hidrocarburíferos se asignaban conforme a mecanismos de distribución secundaria diseñados en otra época, hoy Neuquén compite por atraer inversión directa de operadores globales (YPF, Shell, TotalEnergies, entre otros) y negocia con ellos el ritmo de expansión de Vaca Muerta. El gobernador sitúa esa transformación en el contexto más amplio de la crisis fiscal argentina y la necesidad de repensar cómo se distribuyen los recursos nacionales entre jurisdicciones que asumen responsabilidades de sostenimiento de servicios públicos cada vez más complejos.

En términos concretos, Figueroa detalló inversión pública sin precedentes en historia neuquina. Mencionó la ejecución de 1.000 kilómetros de rutas provinciales, construcción de 100.000 metros cuadrados de infraestructura escolar, otros 100.000 metros cuadrados de equipamiento hospitalario, 50.000 metros cuadrados en seguridad (cárceles y comisarías), más extensiones de redes de gas y fibra óptica. Esas cifras se financian mediante tres vías: créditos de organismos multilaterales (Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Mundial), colocación de títulos públicos provinciales y recursos propios derivados de regalías e impuestos sobre hidrocarburos. El plan incluye, además, mecanismos de participación empresaria privada en obras vinculadas con Vaca Muerta, una modalidad de inversión mixta que acelera la ejecución sin saturar el presupuesto provincial. Neuquén mantiene una tasa efectiva de Ingresos Brutos que Figueroa calificó como comparativamente baja, y anticipó exenciones tributarias a partir de 2028 para empresas de la cadena de valor que cumplan determinados requisitos de contratación local.

El impacto de esa estrategia en Vaca Muerta es directo. Figueroa enfatizó que los proveedores neuquinos "permanentemente suben de anillo" en la participación de la cadena de valor de hidrocarburos no convencionales. La Provincia trabaja con operadoras internacionales para ampliar el acceso de firmas locales a contratos y servicios, condicionando parte de la redistribución tributaria a esa apertura. El gobernador recordó que miles de empresas de distintas jurisdicciones (Santa Fe, Mendoza, Córdoba, Buenos Aires, La Pampa y otras provincias patagónicas) participan en la actividad, pero posicionó a Neuquén como el territorio que debe capturar mayor valor agregado por la proximidad geográfica y el conocimiento acumulado. Ese modelo implica riesgo: si la inversión en Vaca Muerta se desacelera por caída de precios internacionales o cambios en las estrategias corporativas de los operadores, la estructura de gasto público provincial se vería presionada. Por eso Figueroa insistió en la necesidad de mantener continuidad en las obras, independientemente de ciclos de precios.

El gobernador trasladó el debate al nivel nacional al reclamar una renegociación de la coparticipación federal. Sostuvo que las provincias reciben hoy una proporción menor de los recursos estatales que en los primeros años de la democracia argentina, pese a que asumieron más obligaciones en educación, salud y seguridad. Cuestionó específicamente el coeficiente que Neuquén recibe en la distribución secundaria (que contempla criterios históricos y poblacionales pero no captura la capacidad fiscal de provinccias productoras de energía) y lo comparó con el de otras jurisdicciones con estructuras de gasto similares. Figueroa vinculó esa discusión con su modelo de desarrollo: una provincia que produce energía para el país y los mercados internacionales debe recibir recursos para sostener rutas, escuelas, hospitales y seguridad. El planteo apunta a reabrir una discusión que trasciende Neuquén pero que tiene consecuencias directas en la capacidad de la Provincia para sostener inversión pública y competir por inversión privada. La lógica es clara: sin infraestructura vial de calidad, sistemas educativo y de salud robustos, y seguridad territorial, Vaca Muerta pierde atractivo para operadores que buscan estabilidad institucional y eficiencia operacional.

Puntos clave

  • Neuquén ejecuta 1.000 kilómetros de rutas, 100.000 m² de escuelas y 100.000 m² de hospitales, financiados con crédito multilateral, títulos públicos y recursos propios derivados de hidrocarburos.
  • Figueroa reclama renegociar la coparticipación federal argumentando que provincias productoras de energía requieren recursos equivalentes a su capacidad fiscal y responsabilidades territoriales.
  • El modelo provincial subordina crecimiento de Vaca Muerta a ampliación de proveedores neuquinos y exenciones tributarias desde 2028 para empresas de la cadena de valor.
  • El gobernador plantea que Vaca Muerta no es suficiente por sí sola; requiere infraestructura, servicios, recursos humanos calificados y un entramado productivo regional para traducirse en desarrollo sostenible.

Preguntas del sector

¿Cómo financia Neuquén 4.000 millones de dólares en atraso de infraestructura si los ingresos por regalías hidrocarburíferas dependen de ciclos de precios internacionales volátiles?

Figueroa combina tres instrumentos: crédito de organismos multilaterales (BID, Banco Mundial), emisión de títulos públicos provinciales (que se colocan en mercados con spreads elevados por riesgo soberano provincial) y recursos propios. Además, incorpora modelos de inversión mixta privada para obras vinculadas con Vaca Muerta, trasladando riesgo de ejecución a operadores. La viabilidad depende de que la actividad hidrocarburífera mantenga un piso de inversión; si precios de petróleo caen por debajo de 50-60 dólares por barril, se reduciría capacidad de colocación de títulos y se comprimiría gasto público.

¿Qué mecanismos concretos usa Neuquén para garantizar que proveedores locales no sean excluidos por operadores internacionales que priorizan eficiencia de costos sobre integración territorial?

La Provincia condiciona parte de sus beneficios tributarios (exenciones de Ingresos Brutos desde 2028) al cumplimiento de requisitos de contratación local y realiza licitaciones transparentes. Sin embargo, Figueroa advirtió sobre prácticas concentradoras en un grupo reducido de empresas. El mecanismo enfrenta límites: si operadores pueden reducir costos contratando fuera de Neuquén, la presión por competitividad puede erosionar el objetivo de integración local. La Provincia depende de diálogo continuo con Shell, YPF y TotalEnergies para que vean incentivos económicos en proveedores neuquinos.

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