
Neuquén pedirá 137,8 millones de dólares al CAF para electrificar Villa La Angostura y el norte provincial
Redacción

El gobierno de Neuquén remitió a la Legislatura provincial un proyecto de ley para autorizar un crédito con la Corporación Andina de Fomento (CAF) de hasta 137,845 millones de dólares, destinados a financiar dos obras eléctricas de alta tensión que integrarán Villa La Angostura al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y reforzarán la red del norte provincial. El préstamo tiene un plazo total de hasta 15 años y un período de gracia para el repago de capital de hasta 54 meses, condiciones habituales en financiamientos multilaterales de infraestructura de mediana escala.
La iniciativa se enmarca en la segunda etapa del Programa de Equilibrio y Desarrollo Territorial de Neuquén, cuya primera fase —también financiada por la CAF— ya ejecuta obras de agua potable, saneamiento y pavimentación en distintas localidades, además de tramos de rutas provinciales. Para Neuquén, la CAF se ha consolidado como el socio financiero multilateral de referencia en obras de infraestructura territorial, en un contexto en que el Estado nacional redujo fuertemente las transferencias de capital a las provincias durante los últimos años. La provincia arrastra una deuda energética estructural en sus regiones más alejadas del corredor Vaca Muerta–Neuquén capital: mientras el corazón petrolero concentra inversión privada récord —la producción de shale oil superó los 600.000 barriles diarios en el acumulado 2025–2026—, los extremos del territorio provincial dependen de sistemas eléctricos aislados y costosos.
El proyecto contempla dos obras diferenciadas. La primera, denominada ALIVILLA, consiste en una línea de alta tensión de 132 kV que conectará Villa La Angostura con el SADI a través de la estación de Alicurá. Hoy, la ciudad lacustre opera con generación térmica propia: en invierno, el costo provincial para sostener esa central ronda los 2 millones de dólares mensuales y en verano desciende a 1,5 millones de dólares mensuales. En términos anuales, el sistema aislado insume entre 18 y 21 millones de dólares solo en generación, sin contemplar costos de operación y mantenimiento. La conexión al sistema interconectado nacional eliminaría esa erogación recurrente, con un horizonte de recupero de la inversión que, en términos conservadores, se ubicaría en menos de una década. La obra también cierra un capítulo pendiente: reemplaza al proyecto ALIPIBA II —una interconexión regional entre Alicurá, Dina Huapi, Bariloche y Villa La Angostura que contemplaba participación rionegrina— luego de que el gobernador Rolando Figueroa optara por impulsar una solución íntegramente sobre territorio neuquino. La decisión tiene implicancias políticas y jurisdiccionales relevantes: Neuquén evita depender de acuerdos interprovinciales para ejecutar una obra crítica para su sistema eléctrico. La segunda obra es la primera etapa del Cierre del Anillo Norte, una línea de alta tensión de aproximadamente 160 kilómetros que unirá las estaciones transformadoras de Las Lajas y Chos Malal. Esta infraestructura apunta a mejorar la estabilidad del sistema en las regiones Alto Neuquén y del Pehuén, donde la dependencia de líneas radiales genera vulnerabilidad ante fallas o eventos climáticos extremos.

El impacto directo de ambas obras alcanzará a más de 55.000 habitantes de las regiones Lagos del Sur, Alto Neuquén y del Pehuén, con un efecto indirecto estimado en 338.000 personas, incluyendo residentes permanentes, turistas y usuarios estacionales. Para Villa La Angostura, que recibe anualmente entre 400.000 y 500.000 turistas, la confiabilidad eléctrica es un factor directo de competitividad económica. Los cortes y las limitaciones de tensión en temporada alta generan pérdidas en el sector hotelero y gastronómico que no han sido cuantificadas formalmente pero que el sector privado local reclama desde hace años. En el caso del norte neuquino, el Anillo Norte habilita condiciones para el crecimiento productivo en una región donde se concentran actividades mineras, agrícolas y de hidrocarburos convencionales —Chos Malal es cabecera del área de Vaca Muerta Norte, un sector de la formación con potencial de desarrollo aún no consolidado—. Una red eléctrica más robusta reduce el riesgo operativo para operadores que evalúan inversiones en esa zona.
La aprobación legislativa es el paso inmediato. Una vez sancionada la ley, la provincia deberá completar las negociaciones finales con la CAF y avanzar en los procesos licitatorios. Los plazos de ejecución de obras de este tipo en Argentina —líneas de alta tensión de 132 kV en zonas de montaña— suelen extenderse entre 24 y 36 meses desde el inicio de obras, condicionados por la logística en terreno complejo y la disponibilidad de equipos de transformación, que en gran parte se importan. El contexto cambiario y los tiempos de importación de equipos eléctricos de alta tensión serán variables críticas a monitorear. A mediano plazo, el interrogante que abre esta inversión es si el Anillo Norte tendrá una segunda etapa que complete el cierre del sistema y conecte las regiones oeste y norte de la provincia en un esquema de red mallada, lo que requeriría financiamiento adicional y coordinación con CAMMESA para la integración al despacho nacional. La consolidación del sistema eléctrico provincial como infraestructura habilitante —tanto para el turismo como para la expansión de Vaca Muerta hacia el norte— es una apuesta de largo plazo que esta inversión empieza a materializar.
Puntos clave
- El crédito CAF asciende a 137,845 millones de dólares, con plazo de hasta 15 años y 54 meses de gracia para el repago de capital.
- El sistema aislado de Villa La Angostura cuesta entre 18 y 21 millones de dólares anuales en generación térmica; la conexión al SADI eliminaría esa erogación recurrente.
- Las obras beneficiarán directamente a más de 55.000 habitantes e indirectamente a 338.000 personas en tres regiones provinciales.
- El Anillo Norte de 160 km entre Las Lajas y Chos Malal refuerza la red en una zona con potencial de desarrollo de Vaca Muerta Norte y actividad minera.
Preguntas del sector
¿Qué garantías ofrece la provincia para respaldar el crédito CAF y cuál es el impacto sobre el endeudamiento provincial?Los créditos de la CAF a provincias argentinas suelen garantizarse con coparticipación federal o con regalías hidrocarburíferas. Neuquén cuenta con ingresos por regalías que en 2025 superaron los 1.200 millones de dólares anuales, lo que le otorga capacidad de repago holgada para un préstamo de esta escala. El servicio anual de deuda de este crédito, en condiciones de mercado actuales, se estimaría entre 12 y 15 millones de dólares anuales en la fase de amortización plena, un monto inferior al costo mensual del sistema aislado de Villa La Angostura en invierno.
¿Cuál es el riesgo de que ALIVILLA enfrente demoras por la complejidad del trazado en zona de montaña y restricciones ambientales?El trazado entre Alicurá y Villa La Angostura atraviesa terreno andino con restricciones de acceso estacional y potencial superposición con áreas protegidas. Las evaluaciones de impacto ambiental en zonas de parques nacionales o sus zonas de amortiguamiento pueden extender los plazos de habilitación entre 12 y 18 meses adicionales. El antecedente del proyecto ALIPIBA II —que nunca llegó a ejecución en parte por complejidades jurisdiccionales y ambientales— indica que la gestión de permisos es el cuello de botella más probable en el cronograma.



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