El gigante sudamericano se queda atrás en almacenamiento: la industria exige reglas para la primera licitación de baterías

Sin directrices publicadas, el primer leilão de baterías de Brasil se pospone al segundo semestre y el sector advierte pérdida de inversiones.
Energía24/04/2026RedacciónRedacción

El sector energético brasileño presiona al gobierno federal para que publique la normativa que habilitará la elaboración del pliego del primer leilão de almacenamiento de energía en baterías del país. La convocatoria, originalmente prevista para abril de 2026, fue postergada al segundo semestre ante la ausencia de directrices formales. Ejecutivos de Huawei, Brasol, Elera Renováveis y Axia Energia, reunidos en Brasilia el 23 de abril, coincidieron en que la falta de señales regulatorias frena decisiones de inversión y retrasa el desarrollo del mercado local.

El certamen está concebido bajo el modelo de leilão de reserva de capacidad (LRCAP) y apunta a contratar sistemas de almacenamiento en baterías (BESS, por su sigla en inglés) a escala de red. El Ministerio de Minas y Energía (MME) abrió una consulta pública sobre el esquema en noviembre de 2024, con una proyección inicial de inicio de suministro en agosto de 2028. El Plan Decenal de Expansión de Energía (PDE 2035), publicado para consulta pública en febrero, elevó la proyección de demanda a más de 6 GW de baterías para el sistema eléctrico, más del doble de los 2,8 GW estimados en el PDE 2034, cuando la Empresa de Pesquisa Energética (EPE) consideraba que la tecnología aún no era económicamente competitiva a gran escala.

André Perim, director sustituto del Departamento de Planificación y Habilitación de Generación del MME, indicó que la portaria con las directrices del leilão será publicada «en las próximas semanas», sin precisar fecha. El documento es el instrumento faltante para elaborar el pliego licitatorio. En paralelo, el MME analiza junto al Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio (MDIC) y el BNDES la posibilidad de incorporar requisitos de contenido local en los proyectos adjudicados, con el objetivo de estimular la industrialización nacional sin comprometer la escala de contratación. El ministro Alexandre Silveira estimó en octubre pasado una demanda inicial de 2 GW para el leilão.

La demora tiene costos estratégicos concretos. Fabio Lima, director ejecutivo de la Asociación Brasileña de Soluciones de Almacenamiento de Energía (Absae), advirtió que Brasil cede terreno frente a sus vecinos: Chile supera los 4 GWh instalados y proyecta alcanzar 25 GWh hacia 2030; Argentina completó su primer leilão en 2025 y ya tiene programado un segundo para este año; México y Colombia lanzaron marcos normativos y licitaciones durante abril. Con un potencial estimado superior a 70 GWh hacia 2034 —el mayor de América Latina—, Brasil enfrenta el riesgo de perder el ciclo inversor en favor de mercados con reglas más maduras. La definición regulatoria no solo determina el ritmo del leilão: condiciona también la cadena de suministro local y la capacidad del sistema eléctrico para absorber la creciente participación de fuentes renovables intermitentes en la matriz energética.

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