
Figueroa en Washington: diversificación económica más allá de Vaca Muerta
Redacción

El gobernador Rolando Figueroa expuso ante el Banco Mundial, el BID y inversores internacionales en Washington una estrategia provincial que trasciende la dependencia energética: posiciona a Neuquén en una reconversión económica donde turismo, conectividad vial y servicios básicos serán pilares alternativos a la industria de hidrocarburos. La gestión coordinó una visita de la vicepresidenta del Banco Mundial para los próximos 17 y 18 de septiembre, que incluirá un recorrido por Vaca Muerta junto a YPF para explorar líneas de crédito destinadas a infraestructura que acompañe la expansión extractiva pero también la diversificación productiva provincial.
En el escenario actual de Argentina, donde Vaca Muerta consolida su posición como proveedora clave de gas y petróleo no convencional para mercados regionales y globales, la propuesta del gobierno neuquino refleja una preocupación sectorial legítima: la volatilidad de precios internacionales de hidrocarburos y el ciclo de inversiones en shale gas son instrumentos insuficientes para garantizar desarrollo territorial duradero. Desde 2003, cuando YPF comenzó exploraciones sistemáticas en la cuenca, Neuquén experimentó transformaciones económicas aceleradas pero desiguales. La provincia pasó de una economía agrícola-ganadera a un polo extractivo, concentrando empleo, ingresos fiscales y actividad económica en torno a Vaca Muerta. Sin embargo, ese modelo, aunque robusto en términos de generación de divisas—Vaca Muerta aportó en 2025 aproximadamente USD 6.500 millones en exportaciones de gas y petróleo—no ha resuelto inequidades territoriales ni creado cadenas productivas diversificadas en ciudades como Neuquén capital o Zapala.
Los datos de la gestión Figueroa exponen cifras concretas de inversión: 150 millones de dólares en crédito del BID aprobados en diciembre de 2025 para desarrollo urbano sostenible; un plan vial provincial que ejecuta en cuatro años el equivalente a toda la pavimentación histórica de Neuquén; y una cartera de proyectos turísticos en infraestructura hotelera, vial de acceso a destinos de montaña y servicios conexos. La provincia también gestiona líneas de financiamiento para formalización de barrios populares y fortalecimiento de capacidades en planificación urbana. Simultáneamente, Continental Resources—operador estadounidense con presencia activa en Vaca Muerta—fue identificado como socio clave en las gestiones diplomáticas, reflejando la necesidad de mantener atrayente el ecosistema de inversión extractiva mientras se construyen alternativas.

El impacto de esta estrategia en Vaca Muerta y la balanza energética argentina es bifurcado: por un lado, la infraestructura vial, energética y de transportes que financie el gobierno neuquino con respaldo internacional facilitará la operación de empresas petroleras y gasíferas, mejorando logística y conectividad de proyectos. Por otro lado, la visibilidad política de Figueroa en Washington ante organismos multilaterales y empresas petroleras legitima la narrativa de que Vaca Muerta es un activo geopolítico estratégico para Argentina, pero también posiciona a Neuquén como región que negocia su futuro más allá de ese activo. Para la balanza energética nacional, esto significa que cualquier inversión en infraestructura vial o de servicios que mejore la operatividad en Vaca Muerta—transporte de personal, acceso a contratistas, conexión de ductos regionales—es operativamente indispensable. Las exportaciones de GNL y petróleo crudo desde Vaca Muerta generan aproximadamente 2.500 millones de dólares anuales en divisas; infraestructura deficiente en conectividad provincial incrementa costos operacionales. Para Neuquén específicamente, el crédito del BID suma demanda fiscal: la provincia necesita expandir servicios básicos (agua, saneamiento, energía eléctrica) porque la población creció 12% entre 2010-2022, concentrada en ciudades que requieren expansión urgente de servicios.
Las proyecciones que emergen de esta agenda internacional son relevantes: primero, se espera formalización de al menos una línea de crédito adicional del Banco Mundial en septiembre para obras viales o de transporte, cifra aún no comunicada oficialmente pero esperada en el rango de USD 100-200 millones. Segundo, Figueroa menciona turismo como «la última gran oportunidad»—esto sugiere que en la evaluación provincial, el ciclo de crecimiento en Vaca Muerta se aproxima a una meseta productiva y es necesario desarrollar alternativas ahora. Tercero, la integración con Chile en materia energética (Figueroa ha propuesto exportar gas neuquino a Chile a precios competitivos) requiere inversión en gasoductos de conectividad binacional, tema que está en análisis. Cuarto, permanece pendiente la definición de cómo se distribuirán ingresos de regalías petroleras entre inversión en infraestructura extractiva y diversificación económica—hoy la provincia retiene 12% de regalías pero destina la mayor parte a operación corriente, no a capitalización. Finalmente, es crítico monitorear si el financiamiento internacional materializa en proyectos ejecutados o queda en intenciones: el crédito del BID fue aprobado en diciembre, pero la velocidad de ejecución determinará si Neuquén logra acelerar diversificación antes de eventuales ciclos de desaceleración en precios de commodities energéticos.



Gas en boca de pozo: cómo la regulación argentina enfrenta la volatilidad del mercado


Vaca Muerta: operadoras extranjeras elevan apuestas en el no convencional argentino



Centro PyME-ADENEU lanza ciclo de capacitaciones en energía no convencional y sustentabilidad para pymes neuquinas

Neuquén despliega estrategia plurianual para expandir gas natural: desafíos en troncales y financiamiento








