Brasil exime al biodiesel de impuestos federales, pero el ahorro no supera los dos centavos por litro

El gobierno federal eliminó el PIS y el Cofins al biodiesel local, pero el impacto en el precio final resulta marginal.
Energía06/04/2026RedacciónRedacción

El gobierno federal de Brasil anunció un paquete de medidas para contener el alza de los combustibles agravada por el conflicto bélico en el Medio Oriente, que incluye la eliminación de los impuestos federales PIS y Cofins sobre el biodiesel producido a partir de aceites vegetales y grasas de origen nacional. La medida, instrumentada por decreto, apunta a equiparar el tratamiento tributario del biocombustible con las subvenciones otorgadas al diésel de origen fósil, pero su efecto concreto sobre el precio final es limitado: la propia estimación oficial proyecta un ahorro de apenas R$ 0,02 por litro de biodiesel.

La decisión llega en un contexto de tensión entre el sector agroindustrial y el gobierno nacional. A principios de marzo, el Ejecutivo había descartado incrementar el porcentaje de mezcla obligatoria de biodiesel —actualmente fijado en el 15%— y simultáneamente otorgó una subvención al diésel de petróleo que generó malestar en la industria del biocombustible. La Frente Parlamentar do Biodiesel (FPBio) había advertido que ese beneficio al combustible fósil vulneraba un artículo constitucional que garantiza competitividad al sector renovable. La exención anunciada ahora busca subsanar ese desequilibrio normativo, aunque sin modificar los porcentajes de mezcla que el sector reclamaba.

El paquete completo combina una medida provisional, un proyecto de ley y dos decretos. Entre las medidas más relevantes se destacan: una subvención de R$ 1,20 por litro para la importación de diésel vial —en esquema de coparticipación con los estados—, un subsidio federal adicional de R$ 0,80 que se suma a los R$ 0,32 ya vigentes, asistencia al precio del gas licuado de petróleo (GLP) para los próximos meses, y líneas de crédito de hasta R$ 9.000 millones destinadas al sector aeronáutico. En paralelo, el petróleo Brent cotizaba en torno a los US$ 110,83 por barril al momento del anuncio, con un alza acumulada cercana al 55% desde el inicio del conflicto en el Medio Oriente a fines de febrero.

La exención impositiva al biodiesel resuelve un conflicto regulatorio de corto plazo, pero no altera la estructura competitiva del mercado. La negativa a elevar la cuota de mezcla limita el alcance estratégico de la medida: un aumento del porcentaje de biodiesel habría tenido un impacto más significativo en la reducción de la dependencia del diésel importado y en el precio al consumidor. El contexto internacional refuerza la presión sobre la política energética brasileña: incluso en Estados Unidos, donde la administración Trump mostró resistencia a los biocombustibles, la crisis de precios forzó una flexibilización regulatoria para permitir la venta de gasolina con 15% de etanol durante el verano. Brasil, con su matriz energética renovable y su capacidad productiva en biodiesel y etanol, tiene margen para profundizar esa dirección, aunque las decisiones recientes sugieren que el gobierno privilegia el alivio inmediato sobre la transformación estructural.

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