TotalEnergies acelera en renovables en EE.UU. con un contrato solar de 1 GW para centros de datos de Google en Texas

La petrolera francesa firmó uno de los mayores acuerdos corporativos de energía solar en EE.UU., consolidando su estrategia de transición y la creciente demanda eléctrica del sector digital.

Energía12/02/2026RedacciónRedacción

TotalEnergies firmó un acuerdo para suministrar 1 gigavatio (GW) de energía solar a centros de datos de Google en Texas, en lo que se perfila como uno de los contratos corporativos de energías renovables más relevantes del año en Estados Unidos. El suministro provendrá de nuevos desarrollos fotovoltaicos en el estado, epicentro del crecimiento renovable norteamericano, donde la combinación de recurso solar, disponibilidad de tierra y mercado eléctrico desregulado facilita contratos bilaterales de gran escala.

El acuerdo se inscribe en una tendencia estructural: la expansión de la infraestructura digital —impulsada por inteligencia artificial, servicios en la nube y almacenamiento masivo de datos— está redefiniendo la curva de demanda eléctrica en EE.UU. Según estimaciones sectoriales, los centros de datos podrían explicar más del 20% del crecimiento incremental del consumo eléctrico estadounidense hacia 2030. En ese contexto, las grandes tecnológicas buscan asegurar suministro renovable de largo plazo mediante power purchase agreements (PPAs), reduciendo exposición a volatilidad de precios y cumpliendo metas de descarbonización.

Para TotalEnergies, la operación refuerza su estrategia de reposicionamiento como proveedor integrado de energía baja en carbono en mercados desarrollados. La compañía ya cuenta con una cartera renovable en EE.UU. superior a los 10 GW entre capacidad instalada y en desarrollo, y ha priorizado contratos con clientes corporativos de alta demanda como mecanismo de monetización estable. El modelo combina generación propia, trading energético y gestión de riesgos, un esquema que le permite capturar valor más allá del negocio tradicional de upstream.

En términos sistémicos, el acuerdo también refleja el nuevo equilibrio competitivo del sector energético global: mientras las petroleras europeas profundizan su diversificación hacia renovables y comercialización eléctrica, las tecnológicas se consolidan como actores energéticos de peso, capaces de estructurar contratos equivalentes al consumo de países pequeños. En un mercado donde la seguridad de suministro y la trazabilidad de emisiones son activos estratégicos, la alianza entre energía y tecnología marca una de las transformaciones más relevantes del ciclo energético actual.

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