Neuquén y Río Negro unen fuerzas en Caminos y Sabores para proyectar la Norpatagonia

Por primera vez, ambas provincias comparten stand en la feria agroalimentaria más importante del país, con más de 50 productores.
Economía y Mercados05/06/2026RedacciónRedacción

Más de 50 productores agroalimentarios, artesanos, bodegas y referentes turísticos de Neuquén y Río Negro ocuparán por primera vez un espacio conjunto en Caminos y Sabores, la feria gastronómica y agroalimentaria más relevante del país, que se realizará del 9 al 12 de julio en Costa Salguero, Buenos Aires. La acción, impulsada por los ministerios de Economía de ambas provincias, apunta a consolidar la marca Norpatagonia como polo productivo diferenciado ante consumidores, inversores y operadores comerciales de todo el país.

La decisión se inscribe en un momento de transformación estructural de la economía neuquina. La provincia viene transitando una diversificación productiva que ya no depende exclusivamente de los ingresos hidrocarburíferos: las regalías de Vaca Muerta financian infraestructura y programas de fomento, pero la agenda del gobierno provincial apunta a reducir la dependencia del petróleo y el gas mediante el desarrollo de cadenas de valor agroalimentarias, turismo de alta gama y economías regionales con identidad. En ese marco, la alianza con Río Negro no es casual: ambas provincias comparten corredores turísticos, cuencas frutícolas, rutas vitivinícolas y circuitos gastronómicos que hoy compiten desarticulados en los mercados nacionales e internacionales.

El stand conjunto reunirá productos emblemáticos de ambos territorios: cordero patagónico, chivo neuquino con Denominación de Origen en proceso de consolidación, piñón, frutas finas de la cordillera, avellanas, productos del mar rionegrino y vinos de ambas provincias. Neuquén cuenta con unas 600 hectáreas de viñedos concentrados principalmente en los valles del río Neuquén y el Alto Valle compartido con Río Negro, mientras que la producción de frutas de pepita —manzanas y peras— de la región representa cerca del 75% de la oferta nacional exportable. La fruticultura del Alto Valle genera alrededor de 25.000 empleos directos e involucra a más de 4.500 productores, la mayoría de pequeña y mediana escala. Mostrar esa diversidad ante los aproximadamente 120.000 visitantes que históricamente convoca Caminos y Sabores tiene un valor comercial y de posicionamiento que supera la lógica de una feria de degustación.

Para Neuquén, la participación tiene además una dimensión estratégica ligada al debate sobre la economía post-Vaca Muerta. La provincia recibe anualmente más de 200.000 millones de pesos en regalías hidrocarburíferas —cifra que varía con el tipo de cambio y los precios del crudo—, pero los gobiernos provinciales sucesivos reconocen que esa fuente de ingresos es finita y volátil. El ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig, lo planteó con claridad al vincular esta participación con el modelo de desarrollo que Neuquén busca construir más allá del petróleo. La diversificación no es solo un discurso: la provincia viene incrementando el presupuesto destinado a fomento productivo, acceso a crédito para pequeños productores y certificaciones de origen, aunque los montos aún son marginales frente a la inversión que atrae el sector energético. La edición 2026 de Caminos y Sabores también tiene una particularidad relevante: será la primera en realizarse en Costa Salguero luego de diecinueve ediciones consecutivas en La Rural de Palermo, lo que implica un cambio de perfil de público y una nueva oportunidad para marcas regionales que buscan diferenciarse.

Lo que viene exige consolidar la arquitectura institucional detrás de esta alianza. Una presencia conjunta en una feria, por exitosa que sea, no genera por sí sola mercados ni cadenas de valor. El desafío para Neuquén y Río Negro es traducir la marca Norpatagonia en acuerdos comerciales sostenidos, en protocolos fitosanitarios compartidos para facilitar exportaciones, en infraestructura logística que reduzca costos de traslado desde la Patagonia norte hacia los puertos y mercados del centro del país, y en financiamiento accesible para que los pequeños productores puedan escalar su producción. También está pendiente definir cómo se integran estos sectores en la agenda de atracción de inversiones que Neuquén proyecta en foros internacionales —como la reciente presentación en Italia— donde el foco sigue siendo la energía. La pregunta de fondo es si la diversificación productiva logrará masa crítica antes de que los ciclos de inversión en Vaca Muerta comiencen a mostrar curvas de maduración.

Puntos clave

  • Más de 50 productores de Neuquén y Río Negro participarán por primera vez de forma conjunta en Caminos y Sabores, feria que convoca alrededor de 120.000 visitantes por edición.
  • La fruticultura del Alto Valle genera cerca de 25.000 empleos directos y representa aproximadamente el 75% de la oferta nacional exportable de manzanas y peras, el eslabón más relevante de la cadena agroalimentaria regional.
  • La participación se enmarca en la estrategia de diversificación productiva de Neuquén para reducir la dependencia de los ingresos por regalías hidrocarburíferas, que superan los 200.000 millones de pesos anuales.
  • La edición 2026 es la primera en Costa Salguero tras diecinueve años en La Rural, lo que cambia el perfil de público y abre oportunidades para marcas regionales con menor exposición histórica.

Preguntas del sector

¿Qué mecanismos institucionales sostienen la alianza Neuquén-Río Negro más allá de la participación ferial?

Por ahora, la coordinación se apoya en acuerdos ministeriales puntuales, sin un organismo permanente ni un presupuesto conjunto formalizado. Para que la marca Norpatagonia tenga impacto comercial sostenido, ambas provincias deberían avanzar hacia una agencia regional de promoción con mandato y financiamiento multianuales, similar a los modelos de consorcios exportadores que operan en otras regiones productivas del país.

¿Puede la economía agroalimentaria de Neuquén compensar eventuales caídas en los ingresos por regalías de Vaca Muerta?

En el corto y mediano plazo, no. Las regalías hidrocarburíferas representan entre el 35% y el 45% de los ingresos totales de la provincia en años de precios altos, mientras que el sector agroalimentario y turístico aporta una fracción marginal al fisco provincial. La diversificación productiva es una política de largo plazo: para que genere ingresos fiscales comparables al sector energético requiere inversión sostenida en infraestructura, logística, certificaciones y acceso a mercados externos durante al menos dos décadas.

Te puede interesar