Brasil: la ANP amplía plazos para definir el programa de gas release y Petrobras endurece su rechazo

El regulador brasileño extendió hasta el 10 de abril el período de consulta para diseñar un mecanismo de desconcentración del mercado gasífero.
Energía02/04/2026RedacciónRedacción

La Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles de Brasil (ANP) extendió hasta el 10 de abril el plazo para recibir aportes técnicos al cuestionario que servirá de base para elaborar una propuesta regulatoria de desconcentración del mercado de gas natural, conocida como gas release. La prórroga, que originalmente vencía el 4 de abril, fue decidida ante el interés de múltiples actores del sector en ampliar su participación en el proceso. El expediente está bajo la conducción del director de la ANP, Pietro Mendes.

El gas release es un instrumento de política regulatoria orientado a reducir la participación dominante de Petrobras en la cadena de comercialización de gas natural en Brasil. El mercado brasileño inició un proceso de apertura a partir de 2019, cuando la estatal firmó un Término de Cesación de Conducta (TCC) con el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), que incluyó compromisos de desinversión y apertura a terceros. Sin embargo, el diagnóstico de la ANP indica que esa apertura fue dispar entre regiones y que persiste una posición dominante que condiciona tanto la formación de precios como el acceso de competidores a infraestructura esencial como gasoductos y plantas de procesamiento.

El cuestionario en consulta aborda los volúmenes de gas a liberar, la duración del programa, los mecanismos de comercialización —incluidos modelos de subasta y esquemas de asignación—, las condiciones de acceso a infraestructura crítica y las salvaguardas para prevenir una reconcentración del mercado. La ANP proyecta lanzar el programa en 2027, con un primer ciclo que se extendería hasta 2030. El cronograma regulatorio prevé concluir los estudios preliminares en mayo, presentar el Análisis de Impacto Regulatorio (AIR) en agosto, someter una resolución a consulta pública entre octubre y noviembre, y cerrar la reglamentación antes de fin de año. Petrobras, cuya participación en las ventas de gas cayó de cerca del 100% en 2020 a aproximadamente el 60% en 2025, sostiene que esa reducción refleja su proporción en la producción total del país y que el mercado ya opera bajo condiciones competitivas.

La posición de Petrobras genera una tensión política y regulatoria de alto voltaje. La presidenta de la compañía, Magda Chambriard, reiteró en el foro CNN Talks que incrementar la oferta —no redistribuir volúmenes entre operadores— es el único mecanismo eficaz para reducir precios al consumidor final. La estatal también frenó la inclusión del gas release en el Programa de Aceleración de la Transición Energética (Paten) durante su tramitación en el Senado. En el otro extremo, grandes consumidores industriales y competidores privados respaldan el mecanismo, argumentando que la concentración actual otorga a Petrobras una posición de price maker que distorsiona la competencia. La resolución de este conflicto definirá las condiciones estructurales del mercado gasífero brasileño en la próxima década, con implicancias directas para la competitividad industrial y la atracción de inversiones en exploración y transporte de gas.

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