Brasil duplica su proyección de demanda de baterías a 2035 y anticipa más de 6 GW en almacenamiento

El PDE 2035 revisa al alza el rol del almacenamiento tras el anuncio del primer leilão de baterías en 2026 y una caída esperada de costos tecnológicos.
Energía16/02/2026RedacciónRedacción

El sistema eléctrico brasileño podría demandar más de 6 gigavatios (GW) en baterías hacia 2035, según el Plano Decenal de Expansão de Energia (PDE 2035) elaborado por el Ministério de Minas e Energia y la Empresa de Pesquisa Energética. La cifra más que duplica los 2,8 GW proyectados en el PDE 2034, cuando el almacenamiento aún era considerado marginal por su baja competitividad económica. El cambio de escenario responde a señales regulatorias concretas y a una expectativa de reducción acelerada de costos.

El punto de inflexión es el primer leilão específico de baterías en Brasil, previsto para abril de 2026, cuyas reglas replican el modelo del leilão de reserva de capacidade, con contratos a diez años y entrada en operación en agosto de 2028. La señal de contratación firme introduce previsibilidad de ingresos en un segmento hasta ahora dependiente de servicios ancilares y arbitraje energético, habilitando decisiones de inversión de mayor escala en un mercado dominado por la hidroelectricidad.

El documento también reconoce que la expansión de fuentes renovables intermitentes —principalmente eólica y solar— incrementa la necesidad de potencia firme y flexibilidad en el Sistema Interligado Nacional (SIN). En ese contexto, el almacenamiento con baterías y las usinas reversibles emergen como herramientas clave para gestionar excedentes, mitigar vertimientos y estabilizar la red en horarios de alta variabilidad. La señal es particularmente relevante para industrias electrointensivas y el sector de data centers, que demandan suministro continuo y estable.

En paralelo al PDE 2035, el Plano Nacional de Energia (PNE 2055) consolida esta visión estratégica al asignar al almacenamiento un rol estructural en la transición energética brasileña. Para el mayor sistema eléctrico de América Latina, la apuesta por baterías no sólo responde a criterios técnicos, sino también a la necesidad de sostener competitividad industrial y atraer inversiones en un entorno global donde la flexibilidad del sistema comienza a valer tanto como la energía generada.

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