
El auge del GNL choca con los límites del mercado: señales de sobreoferta global
La expansión acelerada de terminales de GNL genera un desbalance estructural que presiona precios y redefine estrategias para exportadores como Argentina.


La competencia por financiar proyectos de energía limpia se intensifica entre organismos multilaterales y capitales estatales.
Economía y Mercados04/08/2025
Redacción
La transición energética en América Latina enfrenta un dilema financiero: los bancos multilaterales, como el BID y el Banco Mundial, ofrecen créditos blandos con condiciones ambientales, mientras que fondos soberanos de Medio Oriente y Asia buscan retornos rápidos con menor condicionalidad.

En Argentina, proyectos de renovables, hidrogeno verde e infraestructura de transporte eléctrico están siendo evaluados por ambos tipos de financiadores. La elección del capital condiciona el diseño de los proyectos y sus tiempos de ejecución, así como su alineación con los compromisos de descarbonización.
La agenda climática internacional presiona para priorizar financiamiento con enfoque ESG, pero la urgencia por cerrar brechas de inversión puede favorecer a fondos que priorizan agilidad por sobre criterios ambientales.
Para el sector privado, el principal desafío radica en lograr esquemas de bancabilidad que concilien ambas lógicas, sin resignar escala ni viabilidad económica.

La expansión acelerada de terminales de GNL genera un desbalance estructural que presiona precios y redefine estrategias para exportadores como Argentina.

La ofensiva de Washington en Caracas reordena el tablero energético global y plantea riesgos y oportunidades para el crudo no convencional argentino.

La financiera del Banco Mundial y la generadora avanzan en proyectos estratégicos de modernización y expansión del sistema energético nacional.

El proyecto busca reducir distancias logísticas y apoyar el desarrollo energético en una región con baja inversión privada.

Incertidumbre en precios del petróleo, volatilidad del gas y fuerzas contrapuestas marcan el próximo año energético.

El bloqueo naval impuesto por Trump ya afecta el comercio de crudo y reconfigura los alineamientos geopolíticos en América Latina.

El histórico inversor en petróleo y gas de EE. UU. traslada su modelo a proyectos de transición energética, sin depender de subsidios.

La alianza de países exportadores mantendrá su estrategia de contención de oferta, lo que reaviva presiones alcistas en los mercados petroleros.



