
OPEC+ sostiene sin cambios su producción de crudo pese a tensiones geopolíticas
El cartel apuesta por la estabilidad del mercado ante los conflictos en Medio Oriente y la volatilidad de precios.


La petrolera angloholandesa analiza la venta de su participación en el shale neuquino en un giro que podría alterar el mapa de inversiones en hidrocarburos no convencionales.
Economía y Mercados23/01/2026
Redacción
Shell está considerando una posible salida de Vaca Muerta, donde opera seis áreas y participa en otras tres, según revelaron fuentes del sector a la agencia Reuters. La compañía habría iniciado contactos preliminares con potenciales compradores para medir el interés en sus activos, que incluyen desarrollos maduros como Sierras Blancas y Cruz de Lorena. Este movimiento se enmarca en una revisión global de portafolio que prioriza proyectos con mayor retorno y menor exposición política y regulatoria.

Aunque aún no se ha tomado una decisión final, la eventual desinversión marcaría un quiebre en la estrategia que Shell mantuvo en la última década, con inversiones relevantes en shale oil y un rol activo en el consorcio Argentina LNG, del que también se retiró en 2023. La empresa había incrementado recientemente su producción local a más de 30 mil barriles diarios equivalentes de petróleo y tenía previsto ampliar su capacidad de evacuación.
Analistas del mercado interpretan esta posible salida como un síntoma de las crecientes dificultades para consolidar proyectos de largo plazo en el país, especialmente en un contexto de volatilidad macroeconómica y renegociación de marcos regulatorios. A su vez, abre una ventana para nuevos jugadores interesados en ganar presencia en la formación neuquina, que sigue atrayendo interés por su productividad.
De concretarse la venta, Shell seguiría los pasos de otras compañías internacionales que han ajustado su presencia en América Latina para enfocarse en activos estratégicos. Para Argentina, el retiro de una major de esta magnitud implicaría revisar expectativas sobre la consolidación del shale como plataforma exportadora estructural.

El cartel apuesta por la estabilidad del mercado ante los conflictos en Medio Oriente y la volatilidad de precios.

El acuerdo de suministro firme entre Tradener y YPFB impulsa la integración energética regional y reconfigura oportunidades y desafíos para Argentina como proveedor y tránsito de gas natural.

La escalada geopolítica presiona al alza los precios del crudo, mientras el mercado ajusta expectativas sobre oferta iraní y venezolana.

La expansión acelerada de terminales de GNL genera un desbalance estructural que presiona precios y redefine estrategias para exportadores como Argentina.

La ofensiva de Washington en Caracas reordena el tablero energético global y plantea riesgos y oportunidades para el crudo no convencional argentino.

La financiera del Banco Mundial y la generadora avanzan en proyectos estratégicos de modernización y expansión del sistema energético nacional.

El proyecto busca reducir distancias logísticas y apoyar el desarrollo energético en una región con baja inversión privada.

Incertidumbre en precios del petróleo, volatilidad del gas y fuerzas contrapuestas marcan el próximo año energético.



