
Tensión en los mercados por la interrupción del megayacimiento Tengiz en Kazajistán
Redacción
El yacimiento Tengiz, operado por Tengizchevroil y ubicado en el oeste de Kazajistán, permanecerá inactivo al menos hasta fin de enero por fallas en el suministro eléctrico. Con una producción diaria cercana a 600.000 barriles, esta interrupción representa una pérdida significativa para los flujos de exportación vía el oleoducto del Caspio, utilizado por grandes operadoras como Chevron, ExxonMobil y la rusa Lukoil.
La situación cobra relevancia por su potencial para desestabilizar el mercado internacional. Tengiz representa más del 10% de la producción total de Kazajistán, el mayor productor de petróleo de Asia Central, y una fuente clave de suministro para Europa. La interrupción coincide con tensiones persistentes en el mar Rojo y cortes en otras rutas críticas, como el Kurdistán iraquí.
A pesar de que los precios internacionales del crudo Brent se han mantenido por debajo de los USD 80 por barril en lo que va del mes, la prolongación del parate podría modificar las expectativas de corto plazo. Según analistas de mercado, cualquier prolongación que afecte los envíos por el oleoducto CPC (que transporta hasta 1,3 millones de barriles diarios) podría generar presiones alcistas si coincide con otros eventos de disrupción.

En un contexto de transición energética, el episodio refleja la persistente vulnerabilidad de la matriz global ante cortes no programados. La dependencia de infraestructura localizada en regiones con infraestructura eléctrica crítica o limitada sigue siendo un factor de riesgo estructural para el equilibrio del mercado petrolero.






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