
El auge del GNL choca con los límites del mercado: señales de sobreoferta global
La expansión acelerada de terminales de GNL genera un desbalance estructural que presiona precios y redefine estrategias para exportadores como Argentina.


Un nuevo informe advierte que el consumo global de hidrocarburos seguirá en alza, desafiando los objetivos climáticos.
Economía y Mercados12/11/2025
Redacción
La Agencia Internacional de Energía (AIE) estimó que, bajo las políticas actuales, la demanda mundial de petróleo y gas continuará creciendo hasta 2050, alcanzando un consumo cercano a los 113 millones de barriles diarios. El informe contradice previsiones más optimistas sobre un pico inminente en el uso de combustibles fósiles y subraya la necesidad de políticas más ambiciosas para cumplir los compromisos climáticos globales.

El reporte señala que el crecimiento estará impulsado principalmente por las economías emergentes de Asia y el aumento del consumo en sectores difíciles de electrificar, como el transporte marítimo, la aviación y ciertos procesos industriales. Este escenario prolongaría la relevancia estratégica del upstream convencional y no convencional, incluyendo a reservas como Vaca Muerta, que podrían mantener su atractivo para inversiones internacionales.
Frente a este panorama, las petroleras globales deberán seguir invirtiendo en exploración y producción mientras adaptan sus portafolios hacia una mayor eficiencia operativa y menor huella de carbono. A su vez, los países productores deberán equilibrar la expansión hidrocarburífera con políticas de transición energética que eviten un bloqueo estructural al cambio tecnológico.
La AIE advierte que, sin una aceleración significativa en energías limpias y eficiencia energética, el mundo se aleja de las metas del Acuerdo de París. El informe reabre el debate sobre el ritmo y la dirección de la transición energética, en un contexto de presión creciente por seguridad energética y estabilidad de precios.

La expansión acelerada de terminales de GNL genera un desbalance estructural que presiona precios y redefine estrategias para exportadores como Argentina.

La ofensiva de Washington en Caracas reordena el tablero energético global y plantea riesgos y oportunidades para el crudo no convencional argentino.

La financiera del Banco Mundial y la generadora avanzan en proyectos estratégicos de modernización y expansión del sistema energético nacional.

El proyecto busca reducir distancias logísticas y apoyar el desarrollo energético en una región con baja inversión privada.

Incertidumbre en precios del petróleo, volatilidad del gas y fuerzas contrapuestas marcan el próximo año energético.

El bloqueo naval impuesto por Trump ya afecta el comercio de crudo y reconfigura los alineamientos geopolíticos en América Latina.

El histórico inversor en petróleo y gas de EE. UU. traslada su modelo a proyectos de transición energética, sin depender de subsidios.

La alianza de países exportadores mantendrá su estrategia de contención de oferta, lo que reaviva presiones alcistas en los mercados petroleros.



