
El auge del GNL choca con los límites del mercado: señales de sobreoferta global
La expansión acelerada de terminales de GNL genera un desbalance estructural que presiona precios y redefine estrategias para exportadores como Argentina.


La decisión de Washington de aplicar aranceles a productos brasileños genera una caída abrupta de exportaciones. El caso enciende alertas para la Argentina, en especial en sectores como energía, acero y alimentos.
Economía y Mercados05/09/2025
Redacción
El impacto de las nuevas tarifas impuestas por Estados Unidos sobre las exportaciones brasileñas comienza a sentirse con fuerza: en agosto, las ventas hacia ese país cayeron 18,5% interanual, según el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil. Aunque algunos productos no tarifados también registraron bajas, el golpe más duro se vio en bienes industriales y energéticos. La lectura desde Buenos Aires es clara: si Washington amplía esta política comercial, sectores estratégicos argentinos, incluidos el acero, el petróleo y derivados de Vaca Muerta, podrían enfrentar condiciones similares.

Brasil dejó de exportar mineral de hierro a EE.UU. y redujo drásticamente las ventas de aeronaves, celulosa, azúcar, carne y productos de acero semiacabado. Entre los más afectados están los óleos combustibles y maquinaria energética, dos rubros con creciente peso en las exportaciones no tradicionales argentinas. En el caso de Vaca Muerta, un eventual arancel sobre derivados del shale —como gas procesado o combustibles líquidos— pondría en riesgo el incipiente esquema exportador, especialmente hacia mercados con los que no hay acuerdos preferenciales.
La situación evidencia la fragilidad de la región frente a decisiones unilaterales de Washington, en un contexto donde el proteccionismo vuelve a ganar terreno, incluso con productos esenciales. La Argentina, que busca abrir mercados para productos de alto valor agregado, podría verse atrapada en disputas geopolíticas ajenas si no diversifica destinos ni afianza acuerdos comerciales. Además, una caída de las ventas brasileñas puede derivar en una sobreoferta regional que termine compitiendo con exportaciones argentinas en terceros mercados.
Finalmente, los analistas coinciden en que el caso brasileño expone la necesidad de mayor coordinación entre los países del Mercosur para establecer estrategias conjuntas frente a decisiones que afectan las cadenas de valor regionales. Para sectores como el energético, donde las inversiones son intensivas y de largo plazo, la previsibilidad en el acceso a mercados es clave. La experiencia brasileña debería ser leída como un anticipo de escenarios que podrían impactar también en el corazón de Vaca Muerta.

La expansión acelerada de terminales de GNL genera un desbalance estructural que presiona precios y redefine estrategias para exportadores como Argentina.

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