
Vaca Muerta financia 290 mil millones en obras de agua y ambiente
Redacción

La provincia de Neuquén destinó más de 290 mil millones de pesos entre 2024 y 2026 a obras de infraestructura hídrica, saneamiento y gestión ambiental, financiadas directamente con ingresos provenientes de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta. A través del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) y la Subsecretaría de Recursos Hídricos, el gobierno provincial ejecuta 84 obras distribuidas en 41 localidades, con 9 finalizadas, 17 en ejecución y otras 20 próximas a licitar. Este modelo de reconversión de recursos energéticos en infraestructura pública representa una estrategia de largo plazo para que los beneficios del auge petrolero y gasífero trasciendan la esfera de la producción extractiva.
El financiamiento de obras públicas mediante regalías y cánones hidrocarburíferos constituye un mecanismo central en la estructura fiscal de Neuquén desde hace dos décadas, pero la magnitud actual de estas inversiones refleja el impacto económico sin precedentes de Vaca Muerta. La provincia enfrenta un dilema histórico: convertir el auge temporal de recursos no renovables en activos de capital de larga durabilidad que beneficien a la población más allá del ciclo petrolero. Los fondos destinados a agua, saneamiento e infraestructura hídrica responden a una necesidad estructural: Neuquén experimenta crecimiento demográfico acelerado en sus principales ciudades (Neuquén capital, Zapala, San Martín de los Andes) debido a la migración laboral vinculada a Vaca Muerta, lo que genera presión sobre servicios básicos e infraestructura urbana.
El plan del EPAS comprende inversiones de 210 mil millones de pesos en 46 obras que beneficiarán a más de 557 mil habitantes. Entre los componentes específicos figuran: la incorporación de 11 nuevas cisternas, ejecución de 53 kilómetros de redes de cañerías, 48 kilómetros de acueductos, ampliación y construcción de 18 plantas de tratamiento de agua potable. Paralelamente, la Subsecretaría de Recursos Hídricos desarrolla 38 obras por 80 mil millones de pesos destinadas a canales, defensas contra inundaciones, puentes, sistemas de captación y gestión integral del recurso hídrico en 19 localidades. Además, la provincia invirtió 3.900 millones de pesos para atender la emergencia hídrica por sequía mediante 33 perforaciones, 8 bombas sobre el río Limay, 4 módulos potabilizadores y sistemas de filtros rápidos que reforzaron el abastecimiento en localidades afectadas.

El impacto en Vaca Muerta y la economía de Neuquén es bidireccional. Por un lado, la producción petrolera y gasífera genera los ingresos tributarios que financian estas obras. Por otro lado, la infraestructura construida con esos fondos sostiene la expansión del propio sector: plantas de tratamiento de agua garantizan suministro confiable para operaciones de extracción; defensas contra inundaciones protegen tanto centros urbanos como zonas de exploración; sistemas de gestión de residuos mitigan impactos ambientales de la actividad. En este sentido, existe un efecto multiplicador: las regalías que Vaca Muerta genera financian obras que hacen más viable el sostenimiento de Vaca Muerta en el largo plazo. La provincia también invirtió 2.500 millones de pesos en aportes no reintegrables para fortalecer gestión ambiental en 15 localidades, ejecutó más de 1.800 fiscalizaciones ambientales y emitió más de 1.000 autorizaciones ambientales, generando un entramado regulatorio más riguroso que reduce riesgos de conflictividad socioambiental.
Las próximas decisiones críticas incluyen la continuidad del flujo de regalías en un contexto de volatilidad de precios internacionales de petróleo y gas, la absorción de la inversión en activos que garanticen servicios sostenibles (personal, mantenimiento operativo), y la diversificación de la base tributaria provincial para reducir dependencia de hidrocarburos. Entre 2024 y 2026, la provincia ejecutó un ordenamiento de tierras fiscales mediante relevamiento integral del territorio, fortalecimiento de delegaciones regionales, regularización de ocupaciones y entrega de títulos de propiedad, generando seguridad jurídica para inversores y residentes. Estos procesos paralelos de infraestructura pública y formalización de la propiedad configuran un modelo de desarrollo territorial que intenta planificar el crecimiento más allá del ciclo de precios altos. La consolidación de este modelo dependerá de tres factores: mantención de inversión privada en Vaca Muerta (que sustenta la masa de regalías), gobernanza institucional que evite volatilidad política en la asignación de fondos, y diversificación económica que reduzca vulnerabilidad fiscal provincial.
Puntos clave
- Neuquén invirtió 290 mil millones de pesos entre 2024-2026 en 84 obras de agua, saneamiento e infraestructura hídrica financiadas con ingresos de Vaca Muerta, beneficiando a 557 mil habitantes.
- El EPAS ejecuta 46 obras (210 mil millones de pesos) con 53 km de cañerías, 48 km de acueductos y 18 plantas de tratamiento; la Subsecretaría de Recursos Hídricos desarrolla 38 obras (80 mil millones de pesos) en gestión integral del agua.
- La provincia destinó 3.900 millones de pesos para atender emergencia hídrica por sequía mediante 33 perforaciones y 8 bombas, y 2.500 millones en gestión ambiental que permitieron más de 1.800 fiscalizaciones.
- El modelo configura un ciclo de reinversión de regalías hidrocarburíferas en infraestructura que sostiene tanto servicios urbanos como viabilidad operativa de Vaca Muerta, reduciendo volatilidad socioambiental.
Preguntas del sector
¿Qué mecanismos fiscales garantizan continuidad de inversión en infraestructura si caen precios de petróleo y gas?Neuquén requiere fondos de estabilización o fondos soberano que suavicen ciclos de precios. Actualmente, la dependencia de regalías corrientes crea riesgo de discontinuidad de proyectos. La provincia debe diseñar fondos específicos que acumulen excedentes en ciclos alcistas para financiar inversión contracíclica.
¿Cuál es la capacidad operativa para mantener y operar 84 obras de infraestructura simultáneamente?La ejecución simultánea requiere capacidad institucional de gestión, presupuesto permanente para mantenimiento y personal especializado. El riesgo es que obras se terminen pero no se mantengan adecuadamente, generando deterioro rápido. La provincia debe garantizar presupuestos operativos paralelos a capex.




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