
Gasoducto Norte: cronograma, contratistas y desafíos logísticos
Redacción
La obra de reversión del Gasoducto Norte, clave para abastecer el noroeste argentino con gas de Vaca Muerta, atraviesa su fase más crítica. La adjudicación de los tramos y la provisión de caños ya está en marcha, con participación de empresas como BTU, Techint y Tenaris.
La infraestructura existente será modificada para cambiar el sentido de flujo y permitir el ingreso de gas neuquino desde Córdoba hacia Salta. A la par, se construirán plantas compresoras y se reforzarán estaciones intermedias.
Uno de los mayores desafíos es el logístico: el transporte de caños y maquinaria en zonas de difícil acceso, en tiempos acotados y con restricciones climáticas. El cronograma oficial prevé que la obra esté finalizada en el segundo trimestre de 2026.

La obra es financiada con recursos del Tesoro y apoyo técnico de Enarsa, que también articula con YPF y TGN. A su vez, se negocia con Bolivia la compensación por los volúmenes que dejarán de exportarse.
El swap con Bolivia permitiría liberar gas boliviano para exportación desde el sur argentino, reduciendo importaciones de GNL y mejorando la balanza comercial energética.
Para las provincias del NOA, la obra es vital: garantiza suministro en invierno y habilita desarrollo industrial con gas competitivo. También genera expectativas en cuanto a empleo local y servicios asociados.
La reversión del Gasoducto Norte no es solo una obra técnica: es una pieza clave de la integración gasífera nacional, con impacto en la matriz energética y la geopolítica regional.






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