
Neuquén licita estudio ambiental del Canal Aliviador para proteger Vaca Muerta
Redacción

El Gobierno de Neuquén publicó este martes la Licitación Pública Nº 02/2026 para contratar el Estudio de Impacto Ambiental y Social (EIAS) del Proyecto Canal Aliviador Portezuelo Grande. Se trata del primer paso concreto en un proyecto que la provincia espera desde hace casi veinte años y que resulta crítico para garantizar la seguridad operativa del complejo hidroeléctrico Cerros Colorados–Portezuelo Grande, la única central de este tipo sobre el río Neuquén y un activo clave en la matriz energética provincial.
El canal aliviador es una respuesta directa a una sentencia de la Corte Suprema de Justicia que condenó al Estado nacional a estudiar alternativas para mitigar los riesgos de crecidas extraordinarias en la cuenca del río Neuquén. La demanda fue iniciada por vecinos de Cipolletti (Río Negro), zona que sufre de manera directa los efectos de inundaciones. Sin embargo, más allá del antecedente judicial, el proyecto tiene dimensiones que trascienden la seguridad civil: está intimamente vinculado a la continuidad operativa de Vaca Muerta y a la protección de la infraestructura productiva del Alto Valle, dos pilares de la economía neuquina que dependen de la regulación hídrica y de la disponibilidad confiable de energía.
La Provincia financiará el estudio de impacto ambiental a través del Fondo Hídrico Provincial, con EMHIDRO (Emprendimientos Hidroeléctricos Sociedad del Estado Provincial) a cargo de la contratación, supervisión técnica y tramitación de licencia ambiental. El llamado a licitación está abierto hasta el 13 de noviembre de 2026 a través de la Plataforma de Compras Digitales (CO.DI.NEU.). Aunque el Gobierno provincial financia este estudio, el comunicado deja en claro que existe un acuerdo con la Secretaría de Obras Públicas de la Nación para coordinación institucional. La decisión de no esperar a que Nación financie el EIAS refleja una estrategia deliberada de acelerar un proyecto que ha estado postergado durante administraciones anteriores.

La iniciativa cobra urgencia en el contexto de cambios climáticos que intensifican eventos extremos. Las crecidas de los últimos años del río Neuquén han evidenciado que la infraestructura actual resulta insuficiente. El proyecto del canal derivador no es una represa nueva, sino un sistema alternativo de conducción de caudales en situaciones de desborde extraordinario. Esto es crucial para Vaca Muerta: cualquier interrupción en el suministro de energía por razones climáticas o de seguridad hídrica impacta directamente en la continuidad operativa de las plantas de procesamiento de gas y petróleo. El shale gas neuquino requiere energía confiable, agua para procesos industriales y vías de transporte seguras. Una inundación catastrófica podría paralizar inversiones por miles de millones de dólares y comprometer la viabilidad de proyectos de expansión que están en carpeta para esta década.
El EIAS es apenas el primer paso. El Gobierno provincial reconoce que este canal derivador será una medida complementaria, no definitiva. El comunicado menciona explícitamente que se requieren "respuestas complementarias, que combinen infraestructura nueva, mejor regulación de los caudales y planificación de largo plazo". Esto abre el interrogante sobre cuáles serán esas otras soluciones estructurales. Expertos en la cuenca han debatido históricamente entre opciones como el dique de derivación, ampliaciones de la capacidad de regulación, o sistemas de alerta temprana mejorados. Lo cierto es que, con este estudio de impacto ambiental, la provincia se posiciona como actor proactivo en la discusión sobre seguridad hídrica regional, un tema que cruza las fronteras provinciales y tiene implicancias directas en la economía de Neuquén, Río Negro y, por extensión, en la viabilidad de la transición energética argentina basada en gas de Vaca Muerta.
Puntos clave
- EMHIDRO licitó el estudio de impacto ambiental del Canal Aliviador Portezuelo Grande, obra postergada durante casi dos décadas y mandatada por fallo judicial de la Corte Suprema.
- Neuquén financia el EIAS mediante Fondo Hídrico Provincial para acelerar un proyecto considerado crítico para proteger Vaca Muerta y el Alto Valle de crecidas extraordinarias.
- El canal derivador es complementario, no definitivo: el Gobierno reconoce la necesidad de otras soluciones estructurales de regulación hídrica en la cuenca del río Neuquén.
- Las ofertas se reciben hasta el 13 de noviembre de 2026 a través de la plataforma de compras digitales provincial.
Preguntas del sector
¿Cuál es el cronograma estimado desde la adjudicación del EIAS hasta la ejecución de la obra del canal derivador?La licititud no especifica plazos, pero históricamente estudios ambientales de esta envergadura en proyectos hídricos demoran 12-18 meses. Posterior al EIAS, aún restan trámites de licencia ambiental y diseño ejecutivo. Se estima que la construcción podría iniciarse 2027-2028 en el mejor escenario, aunque el cronograma dependerá de coordinación con Nación y organismos de cuenca binacional.
¿Cuál es el presupuesto estimado para el EIAS y para la construcción del canal derivador?La licitación no publica montos de referencia en el comunicado oficial. Estudios ambientales de proyectos hídricos de esta escala en Patagonia suelen oscilar entre USD 500 mil y USD 2 millones. La obra física del canal derivador, según antecedentes de proyectos similares, podría requerir inversión de USD 50-150 millones, dependiendo del diseño final y la longitud del conducto.



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